(07 de diciembre, 2013).- El obispo de la Saltillo, monseñor Raúl Vera, pidió a la Procuraduría General de la República (PGR) que atraiga las investigaciones por el asesinato de Arturo Hernández Cardona, líder de la organización Unidad Popular, perpetrado el 30 de mayo pasado en Iguala Guerrero.
“Este es un caso emblemático de la corrupción que involucra a una autoridad municipal, me refiero a José Luis Abarca Velázquez, quien junto con el crimen organizado y la ayuda del secretario de Seguridad Pública cometió este crimen”, denunció Vera.
En conferencia de prensa, acompañado por la hija de la víctima, María Soledad Hernández Mena, así como por su viuda, Sofía Lorena Mendoza Martínez, sostuvieron que la misma Procuraduría General de Justicia de Guerrero, encabezada por Iñaki Blanco Cabrera, les recomendó acudieran a instancias federales pues no existen las condiciones para concluir la investigación.
De acuerdo con el único sobreviviente de aquella emboscada, Nicolás Mendóza Villa, donde además fueron asesinados otros dos activistas más, en el acto habría participado directamente el edil, junto a su esposa y otros funcionarios; “existe una compleja red de complicidades entre las tres instancias de gobierno guerrerense, que impedirán la resolución del caso”, añadió Erika Zamora, integrante de la Red Solidaria Década Contra la Impunidad.
Por último, el obispo Vera hizo un llamado a las organizaciones de derechos humanos y medios de comunicación nacionales e internacionales para sumarse a la misión de observación al estado de Guerrero que se llevara a cabo el día 9 y 10 de febrero próximo.




