(24 de Febrero, 2016).- Los estímulos fiscales del Proagro Productivo, anteriormente conocido como Procampo, se entregan para los cuates o familiares de funcionaros del gobierno federal y grandes productores, quienes no comprueban su verdadero fin, así lo dio a conocer Alma Gómez, investigadora en Economía Agrícola de la Universidad Autónoma de Chapingo (UACh).
“En algunos estados no sacan la convocatoria abierta y sólo la promueven con familiares o amigos” dijo la académica sobre la situación que atraviesa el campo en el país.
El Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2014 reportó que detectó 3 millones 24 mil pesos del programa que se entregaron a 36 productores agrícolas con más de 100 hectáreas de capacidad, lo cual considera un daño a la Hacienda Pública Federal, por su capacidad productiva.
De acuerdo con el diario Reforma, se identificaron en Yucatán 12 casos en que los productores de autoconsumo recibieron 59 mil 300 pesos, cuando les correspondían 67 mil pesos.
La ASF sólo analiza una muestra pequeña del ejercicio presupuestario, por lo que las irregularidades que reporta no son las únicas que pueden cometerse.
Asimismo, el organismo fiscalizador reportó la asignación de apoyos por 76 mil 700 pesos que no se conocen si fueron destinados a la producción agrícola, pues no se cuenta con la documentación.
La ASF consideró como daño a la Hacienda Pública los 47 mil 249 pesos, cuya documentación no correspondía.


