El senador Enrique Inzunza anunció este miércoles su decisión formal de separarse del grupo parlamentario de Morena para ejercer su cargo de manera independiente. A través de un escrito dirigido al coordinador de la bancada guinda, Ignacio Mier, el legislador argumentó que su salida busca blindar al movimiento de transformación de los ataques de la «derecha conservadora» y defender su propio honor frente a una campaña de calumnias.
En el documento, fechado en Culiacán, Inzunza denunció que durante los últimos cuatro meses ha sido blanco de una «feroz campaña de calumnias y diatribas».
El legislador atribuyó esta situación a la difusión de un instrumento de lawfare por parte de una oficina del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, el cual contiene «imputaciones falsas, dolosas y carentes de todo sustento», sin que hasta la fecha se haya aportado una sola prueba.
De acuerdo con el sinaloense, estos ataques surgieron a raíz de que encabezó en la tribuna del Senado la denuncia por una supuesta violación a la soberanía y seguridad nacional del país. En su momento, Inzunza acusó la presunta injerencia de agentes de la CIA en complicidad con autoridades del estado de Chihuahua, señalando directamente a la gobernadora de la entidad, María Eugenia Campos Galván.
Defensa jurídica e histórica
Inzunza advirtió que el trasfondo de esta embestida mediática y legal no es personal, sino que busca afectar a quien posee «el mayor liderazgo moral y político de la nación». Ante este escenario, el senador afirmó que asumirá su propia defensa legal amparado en su probidad profesional.
«No daré elementos a la derecha conservadora ni a nadie para que se pretenda cuestionar un movimiento de transformación que representa las causas de los más humildes», sentenció.
Para respaldar su postura, el legislador recurrió a referencias históricas de la época de la Reforma, citando figuras como Ignacio Manuel Altamirano y Benito Juárez para ilustrar cómo los ataques mediáticos han sido una estrategia histórica de las facciones conservadoras. Asimismo, invocó máximas jurídicas de José María Iglesias e Ignacio L. Vallarta para exigir el respeto irrestricto al orden constitucional por encima de los intereses políticos.
Finalmente, el senador sinaloense reiteró su compromiso con los ciudadanos que lo eligieron mediante el voto popular y aclaró que, aunque rompe el vínculo formal con la fracción parlamentaria de Morena, mantendrá su actuación pública basada en la integridad y la seriedad que exige el cargo constitucional.









