- La presidenta Claudia Sheinbaum rechaza impulsar una prohibición federal contra canciones que promuevan la violencia y sostiene que la educación y la concientización son la mejor ruta para transformar las conductas sociales.
El Gobierno de México no promoverá una prohibición contra la música que haga apología del delito, fomente la violencia, el consumo de drogas o la misoginia. Así lo dejó claro la presidenta Claudia Sheinbaum, quien afirmó que la estrategia de su administración privilegia la educación y la concientización por encima de las restricciones.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que, aunque algunas entidades del país han adoptado medidas para limitar este tipo de espectáculos, dichas acciones corresponden a las facultades de los gobiernos estatales y, en su mayoría, se enfocan en las presentaciones públicas, no en la prohibición de la música como expresión artística.
La Federación apuesta por cambiar conductas, no por prohibir canciones
Al responder sobre las restricciones implementadas en algunos estados, Claudia Sheinbaum precisó que las medidas locales buscan evitar la contratación de artistas cuyos espectáculos estén relacionados con la exaltación de grupos delictivos, la violencia, el consumo de drogas o la misoginia.
“Es decir, ya no se invita a grupos que tengan que ver con grupos delictivos, sobre violencia, sobre el consumo de drogas o sobre misoginia».
No obstante, reiteró que la posición del Gobierno federal es distinta, pues considera que las transformaciones sociales deben construirse a partir de la formación y la sensibilización, más que mediante prohibiciones.
Pone como ejemplo la protección de la salud infantil
La presidenta explicó que existen casos donde sí resulta necesaria una regulación, como ocurre con las medidas para limitar la venta y consumo de alimentos con alto contenido de azúcar en las escuelas, una decisión orientada a proteger la salud de niñas y niños frente a enfermedades como la diabetes y la hipertensión.
«Estamos protegiendo la salud de las niñas y de los niños por los problemas de diabetes e hipertensión».
Asimismo, señaló que también es pertinente discutir la regulación del uso de teléfonos celulares y redes sociales en los planteles educativos, debido al impacto que pueden tener en el entorno escolar.
Al concluir su postura, la mandataria reiteró que la concientización debe ser el eje de la estrategia federal, al tiempo que reconoció la autonomía de las entidades para establecer sus propias disposiciones.
“Creemos que es más importante, la educación y la promoción que la prohibición, expresión, pero cada estado tiene derecho a generar estas prohibiciones”.









