Desde la Conferencia del Pueblo, Claudia Sheinbaum presentó una reforma electoral que contempla el uso del voto electrónico en consultas populares y ejercicios de participación ciudadana, junto con una reducción de alrededor de 25% en los costos del sistema electoral, con el objetivo de modernizar los procesos democráticos, facilitar la participación y disminuir el gasto público destinado a campañas y organización de comicios.
De acuerdo con lo expuesto durante la conferencia matutina, el sufragio digital se aplicaría principalmente en mecanismos como consultas populares, revocaciones de mandato a nivel estatal y municipal, así como otros instrumentos contemplados en la legislación. La intención es aprovechar herramientas tecnológicas que permitan una participación más ágil sin comprometer la certeza de los resultados.

Además del voto electrónico, la iniciativa forma parte de un rediseño más amplio que busca hacer más eficiente el sistema electoral. Entre los principales cambios se encuentra la reducción del financiamiento a partidos políticos, el recorte de gastos operativos y ajustes presupuestales a las instituciones encargadas de organizar las elecciones.
Otro de los ejes contempla incluir nuevas herramientas tecnológicas para supervisar el origen y destino del dinero. También se plantea regular el uso de inteligencia artificial en campañas, con el fin de evitar la manipulación mediante bots u otros mecanismos digitales.
Según lo planteado, estos cambios buscan mantener la transparencia y legalidad de los procesos, pero con un modelo más austero y acorde con las nuevas tecnologías. La propuesta será enviada al Poder Legislativo, donde será analizada y debatida antes de una eventual aprobación.
De concretarse, la reforma implicaría una transformación relevante en la forma en que se organizan los ejercicios de participación ciudadana en México, al incorporar el voto electrónico como una alternativa para ampliar el acceso y reducir los costos del sistema democrático.


