La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que la creación del banco de ADN ordenado por la ley en materia de desapariciones registra un retraso significativo en las entidades federativas del país. Durante su conferencia de prensa matutina de este jueves, la mandataria federal abordó las quejas de colectivos de familiares de personas desaparecidas, quienes califican como desgastante el proceso para acudir a las pruebas genéticas necesarias.
La jefa del Ejecutivo explicó que, aunque frecuentemente se toman las muestras a los familiares, el verdadero rezago se encuentra en el posterior análisis de las mismas para obtener la información genética.
Ante esta situación, Sheinbaum Pardo señaló que el objetivo prioritario es destinar mayores recursos por parte de los estados y de la Fiscalía General de la República, en un esfuerzo acompañado por las comisiones de búsqueda estatales y nacional, para consolidar formalmente el banco y acelerar los procesos de identificación.
La mandataria aceptó la complejidad de la crisis forense al detallar que en diversos casos de desaparición en el país no se cuenta siquiera con huellas digitales o registros de reconocimiento por dentadura. Por este motivo, destacó la relevancia de acelerar la conformación del banco de ADN a nivel nacional, lo que permitirá realizar confrontas de muestras utilizando los últimos adelantos de la ciencia.
Finalmente, la presidenta recordó que la Secretaría de Gobernación presentó recientemente una estrategia de diez puntos para combatir el delito de desaparición en México, en la cual las tareas forenses ocupan un lugar central debido a la gran cantidad de personas fallecidas que aún permanecen sin identificar en los estados.
Aunque admitió que esta es una responsabilidad que compete esencialmente a los gobiernos locales, Sheinbaum Pardo enfatizó que la federación no se desmarca del problema y que la Fiscalía General de la República trabaja de manera coordinada con la Comisión Nacional de Búsqueda para atender la problemática.









