Elvira Arellano / Defensora de derechos humanos de migrantes
(6 de octubre, 2014).- Varios cientos de miles de refugiados están inundando las fronteras de Turquía. La respuesta de los Estados Unidos ha sido insistir en que los turcos deben atenderlos, dado que son víctimas del Estado Islámico en Irak y Siria.
Solo unos 60,000 niños han cruzado la frontera entre México y los Estados Unidos, huyendo de los carteles de narcotraficantes que se sostienen a base de la venta de drogas en los Estados Unidos y acribillan a la población con armas fabricadas también en los Estados Unidos. La respuesta del gobierno de Estados Unidos ha sido deportarlos lo más pronto posible.
El Estado Islámico decapitó a dos norteamericanos y este país ha respondido con las acciones militares más contundentes -y costosas- en la historia moderna del mundo, mientras que los carteles de narcotraficantes han decapitado y/o masacrado a miles de mexicanos, hondureños y guatemaltecos, y el gobierno estadounidense no ha hecho nada más que proveer recursos y entrenamiento a las fuerzas militares de los países aliados con los Estados Unidos, particularmente a Honduras donde Estados Unidos respaldó un golpe de estado para derrocar a un gobierno democrático.
Condenamos la tortura de mujeres y niños por parte del Estado Islámico. De acuerdo, lo que hacen es inhumano y perverso.
Un niño hondureño de 9 años enfermo de esclerosis múltiple y sin capacidad de hablar, caminar, o utilizar un teléfono, fue detenido por un periodo de 90 días antes de ser entregado a su familia aquí. Durante 30 de esos días le dieron pediolite de comer, dos veces al día. No le permitieron ni siquiera quedarse con una pequeña vara que utilizaba para arrastrarse por el piso. Sus carceleros recibieron miles de dólares por cada día que lo tenían preso, supuestamente para cuidarlo, mientras que su familia lo buscaba desesperadamente. En su archivo anotaron: “Se le preguntó si quería telefonear a su familia, pero se negó”.
Este país está bombardeando a Irak y Siria en una guerra desesperada en contra de un ejército terrorista en expansión. Hemos reclutado en favor de nuestra guerra a países ricos del mundo árabe que antes apoyaban al mismo Estado Islámico y a otras organizaciones similares en la guerra en contra de los gobiernos de Siria, Irán -y Rusia.
Nos encontramos involucrados en una guerra diplomática con los rusos porque no aceptaron que Ucrania se acercara políticamente a la OTAN, distanciándose políticamente de Rusia. ¿Pero qué hizo el gobierno de los Estados Unidos cuando el gobierno de Honduras, electo democráticamente, desarrollaba relaciones económico-políticas con Venezuela y los países cada vez más independientes, de América Latina? Apoyó un golpe militar que devolvió a Honduras al control norteamericano.
En tanto que los Estados Unidos se dedica a su guerra en el medio oriente, el presidente ha postergado una acción ejecutiva que hubiera parado las 1,100 deportaciones que suceden cada día. La lección para nosotros es que una nación que no respeta la autodeterminación de las naciones de América Latina y el Caribe, jamás respetará la gente latina que vienen de aquellos países.
Siempre se nos pide respaldar a quienes no nos respaldan. Nos exigen ponernos de lado de los sauditas en contra del Estado Islámico, de los demócratas en contra de los republicanos. Ha llegado el momento de tomar partido por nuestra comunidad y por los países de donde vinimos.
Si los líderes del partido demócrata no asumen el compromiso del presidente de emitir una acción ejecutiva que beneficie a los 11 millones de indocumentados y de los niños que han venido a reunirse con sus familias antes o el 27 de noviembre, debemos actuar de forma independiente. Debemos planear una marcha para el día de Acción de Gracias. Debemos prepararnos para respaldar un candidato latino para la presidencia en 2016. Ha llegado la hora de tomar partido por nosotros mismos.
Revolución 3.0 agrega la versión en inglés de la activista por los derechos de los migrantes Elvira Arellano
There are several hundred thousand refugees flooding the Turkish border. The U.S. response is that turkey should take care of them because they are victims of ISIS.
Less than 60.000 children have come to the border, fleeing from cartels fed by U.S. drug money and armed with U.S. made weapons and our response is to send them back as quickly as possible.
Two North Americans were beheaded by ISIS and this nation has responded with some of the most powerful – and most expensive – military response in the history of the modern world. Hundreds of Mexicans, Hondurans and Guatemalans have been beheaded by Cartels and the U.S. has done nothing except provide funding and training for military forces that side politically with the United States – as in Honduras where the U.S. supported a coup against a democratically elected government.
We condemn the torture of women and children by ISIS. I agree. It is wrong and inhuman.
A nine year old Honduran boy with multiple sclerosis, unable to walk, talk or dial a telephone, was held in detention for 90 days before he was reunited with his family here. He was fed for 30 of those days on pediolite twice a day. He was left without even his little stick to crawl around the floor. His jailers received thousands of dollars a day for his care – while his family searched desperately for him. The records show that “he was asked if he wanted to make a phone call to his family but he declined.”
We are now flying missions over Iraq and Syria in a desperate fight against a growing terrorist army. We have enlisted in our battle wealthy Arab nations that formerly supported ISIS and other groups like them in the war against the Syrian Government, the Iranian government – and Russia.
We are in an economic and diplomatic war with Russia because they refused to let the Ukraine draw away from them and grow closer to NATO. Yet what did the U.S. do when the democratically elected government of Honduras developed economic and political relations with Venezuela and the increasingly independent countries of South America? We supported a military coup that put Honduras back in the U.S. camp.
While the U.S. wages an air war in the Middle East, the president has delayed executive action to cease the 1100 deportations and separation of families that hit our community every day. I believe that we must learn that a nation that does not respect the self-determination of the Nations of Latin America and the Caribbean will never respect the Latinos that come from those countries.
We are always being asked to take sides with someone who doesn’t take sides with us. We are asked to take sides with the Saudi’s against ISIS, Democrats against the Republicans. It is time we took sides with our own community and the nations from which we came.
If the Democratic Party leadership does not support the President in his commitment to take executive action on behalf of the 11 million undocumented and on behalf of the children who have come to reunite with their families by November 27th then we need to take independent action. We should plan to march now on thanksgiving week-end. We should prepare to run a Latino candidate for President as an independent in 2016. It is time we were on our own side.


