(23 de mayo, 2014).- Poco importa que el Poder Judicial de la Federación (PJF) destine 40 mil 488 millones 812 pesos para cubrir salarios y otras prestaciones para el personal de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Consejo de la Judicatura Federal (CJF) y Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), donde se incluyen los 11 ministros de la Corte, para el magistrado Salvador Nava Gomar, sus salarios son altos pero justos si se considera la responsabilidad que ostentan y las horas de trabajo dedicadas.
Esta mañana durante una entrevista radiofónica, intentó justificar lo ostentoso de sus sueldos al comentar que durante 7 años han resuelto 107 mil asuntos donde se necesita “una estructura, recursos humanos y materiales”.
Más adelante, Nava adoptó una posición lastimera al señalar que ninguna persona se pregunta cuántas horas, sábados y domingo o madrugadas labora semanalmente, las cuales, dijo, eran de 50 a 60 “en derecho electoral todos los días y horas hábiles”. En ese sentido, platicó que diariamente desayuna un sándwich de atún mientras sigue trabajando, a fin de demostrar las “difíciles” condiciones de su empleo.
Además de súper sueldo de 34 mil 568 pesos que cada magistrado electoral recibe cada mes, se deben sumar los 147 mil 872 por concepto de compensación garantizada; una prima vacacional de 4 mil 870; 30 mil 309 de aguinaldo; seguros de gastos médicos mayores, colectivo de retiro, de separación individualizada; automóvil, teléfono celular, entre otros beneficios costeados con los impuestos de la ciudadanía.
En cuanto al haber de retiro o pensión vitalicia, aprobada en medio de la Reforma Político-Electoral dijo desconocer si algún magistrado cabildeo en el Congreso de la Unión con el propósito de que se añadiera el tema de las leyes secundarias de la Reforma Energética, y explicó la idea de rechazar dicha pensión era proteger la imagen del TEPJF.
Anteriormente, el mismo Nava Gomar ya con la polémica encima, aseveró a la prensa que personas con sus conocimientos y dedicación podrían percibir más dinero todavía si se dedicaran a litigar aquellos asuntos que resuelven, sin embargo, en “una muestra de dignidad” optaron por rechazar el haber de retiro, a pesar de considerarlo justo y necesario.

