El máximo tribunal revisa si el decreto que protege la obra de la artista puede aplicarse incluso cuando las piezas pertenecen a coleccionistas privados
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) analiza un caso que definirá el alcance de la protección legal sobre la obra de Frida Kahlo y si es posible impedir que piezas de su autoría salgan de forma definitiva del país, aun cuando sean propiedad de particulares. El asunto fue retomado por el Pleno mediante la Solicitud de Reasunción de Competencia 126/2026.
El debate gira en torno al decreto publicado en 1984, mediante el cual toda la obra de Frida Kahlo fue declarada monumento artístico. Dicho ordenamiento prohíbe la exportación definitiva de sus piezas y únicamente permite salidas temporales autorizadas por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), siempre que se garantice su conservación y posterior retorno a México.

La discusión judicial cobra relevancia por el caso de 11 pinturas de la artista que forman parte de la Colección Gelman, uno de los acervos privados más importantes del arte mexicano del siglo XX. Esa colección reúne alrededor de 220 obras, de las cuales 28 cuentan con declaratoria de monumento artístico, incluyendo el segundo conjunto más grande de obras de Frida Kahlo a nivel mundial.
Además de restringir la exportación, el decreto establece que cualquier operación relacionada con las obras protegidas debe formalizarse mediante escritura pública y ordena al INBAL promover la repatriación de las piezas de Frida Kahlo que actualmente se encuentran en colecciones privadas fuera del territorio nacional.








