El último trienio el gobierno federal se ha visto mermado económicamente por distintos factores mundiales como la caída del precio del petróleo, sin embargo los recortes al Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Rural Sustentable (PEC) entre 18 a 20 mil millones de pesos está afectando directamente a las personas que viven del campo.
Dicho programa incluye proyectos que son “muy sensibles” para los pequeños y medianos productores, como el fondo para el apoyo a proyectos productivos en núcleos agrarios (Fappa) y para la mujer en el sector.
El más reciente recorte anunciado por el titular de la Secretaría de Hacienda, Luis Videgaray profundizará la pobreza de casi medio millón de campesinos, señalaron José Dolores López Barrios, dirigente de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos, y Emilio López Gámez, investigador de la Universidad Autónoma Chapingo.
Las bases utilizadas por los expertos es que los montos aprobados por el Congreso de la Unión para el PEC son ajustados a lo largo del año o no se ejercen en su totalidad. Por ejemplo, en 2015, para el programa del café se designaron 730.6 millones de pesos, pero sólo se aplicaron 582.6 millones; en el Fappa, de los 760 millones quedaron 680 millones, explicaron.
“Hemos señalado que este gobierno otorga mayor presupuesto a los agroindustriales que a los pequeños productores, aunque su discurso sea de apoyo a la actividad familiar. El recorte actual afecta a más de 400 mil unidades, la mayoría ubicadas en la región sur sureste del país, donde los campesinos reciben 15 veces menos recursos que los del norte”, apuntó López Barrios.


