Valentina Pérez Botero / @vpbotero3_0
(01 de agosto, 2013).- Una botella de PET, un litro de agua y un poco de cloro son suficientes para crear un bombillo que dura 5 años. La tecnología, que por la sencillez de sus materiales puede ser replicada en cualquier parte del mundo, se ha convertido en una alternativa para llevar luz –alumbra como un foco de 55 watts– a comunidades sin tendido eléctrico.
En México, el programa Un Litro de Luz –Liter of Ligth– inició en Chihuahua, donde favoreció a 114 personas. Ahora la iniciativa se replicará en la región del Ajusco en el Distrito Federal, donde se espera que tenga impacto sobre 500 personas.
Aunque es una iniciativa a nivel mundial, al país la trajo María Teresa González García quien con ayuda de su universidad, el Tecnológico de Monterrey, ha creado una estructura de voluntarios para la evaluación, selección y acopio de material con el fin de llevar a cabo el programa.
De acuerdo con González García la implementación de una fuente de luz confiable mejora la calidad de vida de las personas por un costo mínimo y un proceso de instalación que dura 45 minutos. Además del beneficio de la iluminación, la idea también propicia el reciclaje de las botellas PET, un problema considerable en el manejo de la basura.


