La transformación electoral dejó de ser un asunto exclusivo de élites y dirigentes partidistas. Ahora, según lo expresó la presidenta, la voz de la ciudadanía es la que tiene el protagonismo en la reforma electoral en curso, un proceso descrito como inédito por las propias autoridades que lo encabezan.
“Ya no son las cúpulas quienes deciden la reforma electoral. Es la gente. Y ahí está también la oposición”, afirmó la mandataria.
Esto al ser cuestionada sobre la ausencia formal de partidos opositores en la Comisión Presidencial. Con ello dejó claro que los foros y audiencias están abiertos a todos los sectores sociales, sin importar filiaciones.
Audiencias a puerta abierta
El responsable de la Comisión, Pablo Gómez, destacó que ya se han realizado cuatro audiencias en el Salón Revolución, las cuales calificó como “muy exitosas” por el interés de los participantes y la difusión en tiempo real a través de redes sociales.
En estos encuentros, cualquier persona puede exponer sus propuestas en igualdad de condiciones.
“No es simplemente ‘darle vueltas a la noria’ para que 10 personas decidan el futuro del sistema electoral. El debate será verdaderamente abierto y muy interesante”, enfatizó Gómez.
Un proceso con varias etapas
El funcionario explicó que el proceso se divide en momentos:
- Primera fase: recopilación de propuestas en audiencias y reuniones con especialistas.
- Segunda fase: elaboración de una iniciativa presidencial con base en las conclusiones.
- Tercera fase: debate parlamentario en el Congreso de la Unión.
- Cuarta fase: votación de los congresos estatales en caso de que haya reforma constitucional.
- Etapas posteriores: redacción de leyes reglamentarias y normativas administrativas emitidas por autoridades electorales.
Diálogo con instituciones clave
Además de escuchar a ciudadanos, la Comisión ya ha sostenido encuentros con consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), quienes aportan experiencia técnica y operativa, y con magistrados y magistradas del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), tanto federales como locales, quienes han participado en audiencias aportando su visión jurídica.
Gómez subrayó que este ejercicio va mucho más allá de una consulta formal:
“El Congreso tendrá que debatir a fondo y examinar las propuestas, y los congresos estatales serán clave para dar validez constitucional”.
La reforma, en manos de todos
El mensaje central del gobierno es claro: el futuro de la democracia mexicana no se resolverá únicamente en oficinas cerradas ni entre negociaciones partidistas, sino en un proceso abierto en el que la ciudadanía, especialistas, instituciones electorales y hasta voces opositoras tienen la oportunidad de dejar huella.


