(28 de octubre, 2015).- Frente a líderes de gobierno de 66 países reunidos el día de hoy en el Palacio de Bellas Artes, Peña Nieto manifestó que “el gobierno de México es un gobierno abierto que fomenta cada día más la transparencia y la rendición de cuentas”.
Sin embargo, durante su discurso al ejecutivo se le olvidó mencionar que junto con su esposa la ex ‘actriz’ Angélica Rivera, protagonizó uno de los escándalos de corrupción y conflictos de intereses más transcendentales del país al adquirir una casa en Las Lomas con valor estimado 7 millones de dólares construida por una de las empresas que ganó la licitación del tren México-Querétaro, asunto que por cierto, aún dista mucho de su presumida “rendición de cuentas”.
E incluso, osó declarar que su mandato ‘desde el principio’ ha sido transparente y que “los gobiernos abiertos se sustentan en principios democráticos básicos, como la participación ciudadana y la corresponsabilidad, la transparencia y la rendición de cuentas”.
Por otro lado, adelantó que “en pro” de este modelo de “democracia abierta y participativa” se implementará en el megaproyecto del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México: “será el primer proyecto de esta dimensión en aplicar dicho estándar y con este propósito, además del acompañamiento de la OCDE, se cuenta con un sitio de internet para conocer y acceder a todas las licitaciones de esta obra”

