(19 de Enero, 2016).- La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) investiga una red de trata de mujeres de Rusia y República Checa, a quienes emplea como sexoservidoras en zonas como Santa Fe o Polanco.
De acuerdo con informes de la Fiscalía Antitrata, el servicio de las sexoservidoras se paga en dólares, y la tarifa mínima es de 500, y son enganchadas por connacionales que laboraron en servicios sexuales.
Los tratantes van a los países de origen con personas de escasos recursos y les pagan el boleto de avión, para ofrecerles un mejor trabajo y mejores oportunidades de vida.
Al llegar a México lo hacen por las fronteras de Tijuana o Ciudad Juárez, donde se quedan dos semanas a laborar como sexoservidoras, mientras los tratantes recuperan la inversión.
Posteriormente son llevadas a zonas como Santa Fe, Bosques de Las Lomas, Polanco, Condesa, Roma y Narvarte en la capital del país.
Las casas de citas donde trabajan son exclusivas y se dan por recomendación departamentos de un piso completo, donde los clientes ingresan por entradas especiales.
En las otras colonias son inmuebles que tienen aspecto de casas antiguas, pero en todos sólo se ingresa con una recomendación, incluso los clientes son informados de las nuevas mujeres que se traen del extranjero, a través de redes sociales.
Las sexoservidoras cobran por servicio sencillo hasta 800 dólares, quienes son instaladas en departamentos compartidos entre dos y tres que trabajan en el mismo lugar y tienen un periodo de alrededor de seis meses para que paguen la renta.
Las investigaciones de la PGJDF han detectado movimientos en casa de citas ubicadas en la calle de Hegel, en Polanco; también en Tamaulipas, en la Condesa, así como en Miguel Schultz y Guillermo Prieto en la Colonia San Rafael.
Juana Camila Bautista Rebollar, fiscal antitrata capitalina, informó que la detención de dos tratantes y el cierre de una casa de citas en Río Tiber, cerca del Ángel de Independencia.
Los tratantes han cambiado la estrategia para evitar nuevos operativos, pues han dejado la prostitución callejera para trasladarse a casa de citas exclusivas.


