(14 de abril, 2016).- En Chilpancingo, Guerrero, hay un jardín de niños que desde su fundación hace 28 años, está construido con madera y techos de lámina de cartón.
A pesar de las precarias condiciones el kínder Helen Keller fue colocado el año pasado -dentro de la llamada reforma educativa- en el programa Escuelas de Excelencia la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Una de las profesoras, denunció a El Reforma que “los niños reciben clases prácticamente en la interperie, sin los servicios de luz eléctrica, agua y drenaje, además de que estamos en una zona de alto riesgo”.
Y es que desde hace más de un mes, las lluvias y los vientos han provocado severos daños a la hechiza, por lo que profesores y padres pidieron al gobierno 300 tablas para su reconstrucción, sin embargo, este miércoles, el alcalde Marco Antonio Leyva les regaló 40.
Además la Blanca Sebastián relató a dicho diario contó que a pesar de estos casi 30 años han apelado a diferentes autoridades federales, estatales y municipales para pedirles la construcción de la escuela, esto no ha sucedido.
Incluso, Héctor Astudillo, actual gobernador del estado, engañó durante su doble gestión como Alcalde de Chilpancingo la construcción de un edificio. Por su parte, el Instituto de Infraestructura Educativa de Guerrero (IGIFE) excusa que no puede construir el edificio porque la escuela “está un una zona de alto riesgo”.
“Nos dieron un terreno en esta misma colonia, pero las autoridades dicen que tampoco pueden construir la escuela porque también está en una zona de riesgo, entonces quién diablos los entiende”, aseguró la maestra quien sostuvo que además de los riesgos naturales, los niños se ven expuestos a los violentos conflictos que se viven entre policías y delincuentes.


