En conmemoración al día internacional de las víctimas de desaparición forzada, en distintas partes del país se llevaron a cabo manifestaciones en contra de una de las problemáticas que ha padecido el país desde hace décadas, y que en los últimos dos sexenios se ha intensificado gravemente.

Chilpancingo, Guerrero, fue sede de una manifestación donde participaron los padres de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos, pero también cientos de familias que hoy nuevamente, como lo hacen a diario, se manifestaron en contra de la pasividad del gobierno ante la problemática y la negativa para buscarlos.

Además de la exigencia de presentacion con vida de los 43 normalistas, también se pidió la de miles más que existen en el país, “la lucha sigue sin descanso hasta encontrarlos y castigar a los culpables”, “Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”, fueron las principales consignas.

Al dirigirse el contingente de las familias al palacio de gobierno, encontraron el recinto rodeado de decenas de policías estatales, con toletes y escudos, “esperando para reprimirnos”, denunció un familias de una víctima de desaparición forzada.

Por su parte, Felipe de la Cruz, vocero de los padres de familia de los 43, dijo que esta manifestación tiene como propósito externar el repudio y en rechazo a la postura del gobierno federal, de no informar el paradero de los desaparecidos en la entidad, incluidos los 43 normalistas.
A su vez, mencionó que el próximo 26 de septiembre, a dos años de la desaparición de los normalistas, llevarán a cabo un plan de acción a nivel nacional con la participación de diversas organizaciones sociales.
En la marcha participaron, además de las familias, maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) y de organizaciones de Acapulco, Chilpancingo, Chilapa e Iguala, que buscan a cerca de 500 desaparecidos desde 2013.


