Por: Enrique Legorreta
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Pese a que ya se había hecho un esfuerzo en 2007 para apoyar a la juventud mexicana para conseguir empleo cuando acabaran sus estudios, en el Senado de la República se propuso una nueva: la Ley del Primer Empleo, que pretende apoyar a los jóvenes mexicanos para su inserción en mercado laboral.
El encargado de la propuesta fue el senador del Partido Acción Nacional (PAN), José María Martínez, quien destacó que desde que fue promulgada la iniciativa en el sexenio pasado, ésta ‘tronó’ por la falta de interés del sector empresarial para fomentar que los jóvenes mexicanos consiguieran su primer empleo.
La iniciativa no sólo se enfoca en que los jóvenes sean parte de la inclusión social y laboral, sino que también que se coordine con las instancias en promover políticas de Estado para que no sólo fomenten la productividad y competitividad laboral, sino estimulen el estado de ánimo de la juventud mexicana para que no decaiga por el hecho de no trabajar y estudiar.
Con un presupuesto de 3 mil millones de pesos, la Ley de Primer Empleo del 2007 se creó para impulsar plazas para jóvenes egresados, pero fue cancelado en 2010 con un sobrante de mil millones de pesos que la iniciativa privada no quiso emplear para la creación de los puestos de trabajo.
El senador destacó que esta propuesta es para que la juventud del país que ha acabado con esfuerzo sus estudios, técnicos o de profesión, pueda ser incluida en el ámbito laboral; además, también pretende alentar a las empresas a contratar jóvenes a cambio de ‘estímulos fiscales’.
En la propuesta se señala que para ser contratado, el solicitante deberá de cumplir con el perfil de la profesión o carrera técnica acreditada por el trabajador de Primer Empleo y el puesto de nueva creación, además de cumplir con requisitos que se estipularían en la ley.
Los puntos que resaltan esta ley son: Ser mayor de 18 años y menor de 29 años de edad;ser residente del territorio nacional y contar con Clave Única de Registro de Población (CURP). Con esto, la empresa deberá acreditar el primer empleo a los jóvenes y con base en el puesto de nueva creación, dar un estado de calidad de acuerdo con los perfiles, expectativas del trabajador.


