Por: Valentina Pérez Botero
Tw: @vpbotero3_0
El papel del fallecido líder venezolano en la integración latinoamericana y en la generación de un contrapeso en América a la hegemonía estadounidense, se confirma con la última entrevista realizada a Julian Assange, fundador de WikiLeaks, con documentos filtrados tanto de instituciones oficiales de Estados Unidos, como de agencias especializadas.
Assange, refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres desde hace nueve meses, declaró al periodista Erik Vold “Hugo Chávez ha logrado cosas realmente impresionantes” al referirse a su labor de enraizar la conciencia latinoamericana y generar un contrapeso al poder estadounidense.
Diversos cables publicados por WikiLeaks revelan la intención de las embajadas estadounidenses alrededor del mundo para frenar el impulso de integración incentivado por Chávez. También de 2004 a 2011 se revelaron documentos de agencias como Stantford y Canvas en las que se evidencia una intención expresa de derrocar al mandatario venezolano.
El mismo día de la muerte de Chávez, horas antes de ser anunciada, Maduro, a su nombre, exigió la retirada del país de los funcionarios estadounidenses David del Mónaco y Deblin Costal por atentar contra la estabilidad de Venezuela. Casi un mes después de su muerte, en la mitad del proceso de paz colombiano que acompañaba y del apoyo que brindó a Rafael Correa para que Ecuador tuviera el respaldo necesario para salvaguardar Assange en su embajada. En 10 días se definirá qué pasará con ese impulso que el general dejó iniciado .
Es una cuenta regresiva: faltan 10 días para que Venezuela decida quién será su nuevo presidente ¿Votarán por Nicolás Maduro, el sucesor designado de Chávez, u optarán por Henrique Capriles, el candidato de la oposición?
La elección tendrá una repercusión regional porque Venezuela, a la cabeza de Hugo Chávez, se convirtió en un polo ideológico de la integración latinoamericana y un contrapeso clave en la presencia estadounidense en América Latina.


