Luego que la Caravana de Madres Migrantes centroamericanas llegara a tierras mexicanas, ingresó al Centro de Readaptación Social (Cereso) número 3 de Tapachula, en busca de indicios para localizar a sus hijos desaparecidos.
Las mujeres originarias de El Salvador, Honduras y Guatemala entraron con las fotografías de sus hijos con el propósito de que los internos los identifiquen. Ahí también revisaron la lista de los centroamericanos que están detenidos en ese penal para conocer si no había alguno de los desaparecidos.
Después del recorrido y hablar con algunos reos centroamericanos, las madres salieron del lugar sin información que les ayude a dar con el paradero de sus familiares.
En su tercer día de recorrido por el México en busca de sus desaparecidos, la Caravana de Madres Migrantes se dividió en dos grupos para ampliar la búsqueda personas.
“Otro grupo se movilizó a la comunidad de Puerto Madero, considerada una colonia de mayoría centroamericana. En ese sitio las mujeres instalaron una exposición de fotografías en plaza local para que los residentes las observaran y pudieran dar algún información sobre los que se perdieron en la ruta migratoria”.
Antes, las madres recorrieron bares de la zona de tolerancia del Municipio de Huixtla, una de las localidades de paso obligado de los indocumentados en su viaje hacia el norte.
La Caravana, que ingresó al país el viernes, recorrerá 4 mil kilómetros por 12 estados y 22 localidades de México, en busca de sus hijos, informó el Movimiento Migrante Mesoamericano.
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