El futbol mexicano nuevamente volvió a ser noticia internacional hace unos días, pero no por la calidad deportiva, sino por el retroceso en el sistema de competencia que relaja el objetivo principal del deporte y se centra en los beneficios de los empresarios degradando aún más el balompié nacional.
La Liga Mx con el aval de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) aprobaron la eliminación de la Liga de Ascenso, con lo cual ningún club tendrá la oportunidad de ascender al máximo circuito del balompié nacional, mientras que los que presenten un rendimiento deportivo mediocre tendrán asegurada su permanencia durante los siguientes años, lo que demerita la sana competencia deportiva que impera en las mejores ligas del mundo como la inglesa, española, alemana y la italiana.
Lejos de emular el sistema de alto ritmo de Europa—donde se practica el mejor futbol del planeta—la Liga Mx optó desaparecer la competitividad para garantizar las plazas de clubes que se mantengan en la Primera División, situación que ocurre en ligas de menor nivel como la estadounidense.
Aunado a esta pésima medida implementada por los directivos del balompié que afectó a los futbolistas de la Liga de Ascenso que ahora será denominada de Desarrollo, también se mantiene la multipropiedad, un problema añejo que ahora ya no representa una disputa entre las grandes televisoras, sino entre grupos empresariales.
La permanencia de un consorcio que controle dos o más clubes de futbol es visto como “un mal necesario” por los grandes empresarios que han justificado que esta situación se debe a que existen pocos empresarios que estén dispuestos a invertir en el balompié nacional ante las condiciones irregulares y de incertidumbre que prevalecen en este rubro, no obstante, sí existe una gran afición en México, pero no se ha solventado un modelo de negocios adecuado para garantizar la sustentabilidad del mismo.
Por ello, la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) pidió que se elimine la multipropiedad y que se reacondicione el ascenso y el descenso en el futbol mexicano, pues transgrede los principios básicos del balompié su máxima competencia, por lo que los directivos mexicanos tendrán que responder ante esta situación para que no sigan afectando más el deporte.
Asimismo, se pretende traspasar la franquicia de Monarcas Morelia a Sinaloa, por lo que una ciudad que ha tenido un club de futbol por más de 75 años dejaría de tenerlo de la noche a la mañana para desaparecer, lo que significaría una nueva vergüenza del futbol mexicano al permitir este tipo de acciones vulnerando la tradición y el arraigo de la afición michoacana.
Apenas el año pasado los desaparecidos Tiburones Rojos de Veracruz también protagonizaron otro penoso escándalo extra deportivo, pues el dueño, el priísta Fidel Kuri, debía meses de salarios a sus trabajadores y jugadores, lo que provocó que finalmente los deportistas se manifestaran en el terreno de juego, y aunque no le correspondía seguir jugando en Primera División al ser el último lugar de la tabla porcentual, otra jugada de la Liga le permitió mantenerse un semestre más hasta que la situación fue insoportable y finalmente fueron expulsados.

