La exigencia de revisar el pasado reciente tomó fuerza este viernes, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que “vale la pena investigar más” el gobierno de Felipe Calderón, al considerar que ese sexenio estuvo marcado por corrupción, presunta asociación con grupos delictivos desde el poder y un repunte de homicidios que dejó una huella profunda de violencia en el país.
La mandataria fue enfática al recordar que el periodo 2006-2012 no solo abrió la puerta a niveles inéditos de confrontación armada, sino que también dejó interrogantes sin resolver sobre quienes tomaron decisiones clave en materia de seguridad.
García Luna, violencia y un origen cuestionado
Durante la Mañanera del Pueblo del 14 de noviembre, Sheinbaum recordó que Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad y operador de la estrategia calderonista, hoy está preso en Estados Unidos por vínculos criminales. Su papel, dijo, es central para entender los fallos estructurales de aquella política.
“¿De qué sirvió aquella época? Ni siquiera fue lo que decían. Hubo asociación con un grupo delictivo, corrupción y poder del dinero”, afirmó.
La Presidenta también subrayó que el propio sexenio inició “con un fraude electoral”, y que la llamada guerra contra el narcotráfico no generó resultados reales, pero sí provocó una crisis humanitaria que aún se resiente.
Reportajes, evidencias y temas poco investigados
Sheinbaum hizo referencia a publicaciones recientes —como las difundidas por Contralínea— que documentan presunta participación de grupos dedicados al homicidio, presuntamente promovidos desde estructuras del Estado.
Para la mandataria, estos elementos no son meros apuntes hemerográficos, sino posibles piezas clave para comprender lo que calificó como “periodos muy oscuros de la vida nacional”.
Un país marcado por el aumento de homicidios
El sexenio de Calderón registró uno de los mayores incrementos de homicidios en la historia moderna de México. Además:
- En 2007 arrancó la llamada guerra contra el narcotráfico, con más de 45 mil elementos desplegados.
- García Luna se convirtió en el funcionario mexicano de más alto rango juzgado en EE.UU. por vínculos criminales.
- La violencia escaló a niveles que transformaron la vida pública y la seguridad en múltiples regiones.
Sheinbaum insistió en que estos hechos no deben quedar en la impunidad ni ser borrados del debate público.
El contraste con la actualidad: no regresar a lo que generó la crisis
La Presidenta advirtió que ciertos grupos que piden volver a estrategias militarizadas buscan reinstalar el modelo político y económico del calderonismo.
“Es un proyecto hipócrita y corrupto, que habla de libertad y democracia mientras oculta esa historia”, señaló.
Destacó que la Cuarta Transformación apuesta por una política distinta, basada en la construcción de paz, el fortalecimiento institucional y la justicia social.
Mirar de frente para no repetir la historia
En su mensaje final, Sheinbaum hizo un llamado a atender el pasado como una responsabilidad institucional, no como un debate político temporal.
Aseguró que esclarecer lo ocurrido en el sexenio de Calderón es fundamental para entender el origen de la violencia actual y para garantizar que dichos episodios no vuelvan a repetirse.


