- Durante el recorrido se observaron pancartas, fotografías de víctimas y consignas en contra de la candidata de Fuerza Popular
Cientos de personas participaron este sábado en una movilización realizada en el centro de Lima para expresar su rechazo a la candidatura presidencial de Keiko Fujimori, cuando restan pocos días para la segunda vuelta electoral que definirá al próximo gobierno de Perú. La protesta fue convocada por colectivos sociales, organizaciones de derechos humanos y agrupaciones ciudadanas que cuestionan el legado político asociado al fujimorismo y su eventual retorno al poder.
La marcha partió de la Plaza San Martín, uno de los espacios más emblemáticos para las expresiones de protesta en la capital peruana, y recorrió diversas calles del centro histórico. Entre los asistentes se encontraban familiares de víctimas de violaciones a derechos humanos registradas durante el gobierno de Alberto Fujimori, así como ciudadanos que participaron en movilizaciones contra administraciones recientes y sectores juveniles críticos de la clase política tradicional.
Durante el recorrido se observaron pancartas, fotografías de víctimas y consignas en contra de la candidata de Fuerza Popular. Las movilizaciones se desarrollaron de manera pacífica y tuvieron réplicas en otras ciudades del país, entre ellas Arequipa y Huancayo, donde también se registraron concentraciones ciudadanas.
La protesta se produjo en un escenario electoral marcado por una fuerte polarización. Fujimori disputará la presidencia frente al candidato de izquierda Roberto Sánchez en una elección considerada una de las más competidas de los últimos años. Diversos análisis han señalado que el resultado podría definirse por el comportamiento electoral de los sectores populares y de las regiones más afectadas por la pobreza y la desigualdad.
El proceso electoral peruano se desarrolla además en medio de una prolongada crisis política que ha provocado una alta rotación presidencial y un desgaste de las instituciones públicas. De acuerdo con especialistas y observadores, la próxima administración enfrentará el desafío de reconstruir la confianza ciudadana, fortalecer la gobernabilidad y responder a las demandas sociales acumuladas durante los últimos años.
La movilización en Lima reflejó la persistencia de un sector de la sociedad peruana que mantiene una postura crítica hacia el fujimorismo, fenómeno político que continúa siendo uno de los principales ejes de debate en el país andino. Mientras tanto, la campaña presidencial entra en su etapa final con llamados de las autoridades electorales a garantizar una jornada pacífica y respetuosa de la voluntad ciudadana.


