Alejandra Rodríguez / Somos el medio
Foto: Somos el medio
(16 de diciembre, 2013).- Los normalistas rurales de Ayotzinapa salieron a rendir un homenaje luctuoso a sus compañeros asesinados el pasado 12 de diciembre del 2011. Los estudiantes marcharon desde un punto conocido como el Parador del Márquez sobre la autopista del sol hasta el centro de la capital guerrerense.
El medio día fue testigo de la muerte de Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, víctimas de una bala. Sostienen sus compañeros, salió de las armas que portaban las fuerzas castrenses que los desalojaron. Dos años después, a la misma hora dio inicio la misa en memoria de los dos estudiantes, entre cánticos religiosos y pancartas exigiendo justicia y castigo a los culpables, se efectuó el acto.
Al finalizar la misa los familiares señalaron la impunidad que prevalece en el caso, y aseguraron su exigencia de justicia seguirá. Las madres de los estudiantes asesinados, no pudieron evitar soltar el llanto al poner el flores y veladoras en punto donde cayeron sus hijos.
La banda de guerra halcones dorados de la Normal Rural Isidro Burgos, comienza a sonar para marcar el inicio de la marcha, enseguida se encuentran los familiares, Elizabeth Pino carga la manta con el rostro de su hijo Alexis, al preguntar si ella era la madre del joven responde: “Soy y seré su madre”, saca de su bolsa una foto de Alexis cuando era un niño de tres años, “Así lo recuerdo como un niño alegre, por eso siempre cargo esta foto y aunque tengo 3 hijos más, aún lo extraño, nunca olvidaré a mi niño”.
Entre los asistentes a la marcha se encontraban: normales rurales del país que conforman la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), Organización Campesina de la Sierra del Sur, el Frente Popular Guerrerense, la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de Ayutla de los libres, La Policía Ciudadana de Olinalá, entre otras organizaciones estudiantiles.
En las pancartas y mantas las exigencias son diversas y se puede leer cosa como: Doce de diciembre no se olvida, Libertad a Nestora Salgado, Juicio político a los asesinos, aquí estamos los que perdimos el miedo, entre otras.
Los estudiantes de Ayotzinapa, portaban durante la marcha un moño negro en su brazo izquierdo, señal de luto, ante la ausencia de dos de sus compañeros.
En el trayecto de la marcha apareció el periodista Erick Escobedo, quien fuera agredido el día del operativo, golpeado y detenido al ser confundido con un normalista, en un comunicado impreso en lona titulado “Guerrero es una cajita…repleta de cuerpos desmembrados y sangre” donde entre otras cosas señalo: “me uno a toda resistencia civil que ejerce el derecho inalienable de alterar o modificar la forma de nuestro gobierno. No quiero ser un ciudadano más encerrado en su santuario ¡basta de actitudes contemplativas!”
Ya en el mitin un integrante del comité central de la FECSM, señalo que seguirán buscando justicia, incluso en instancias internacionales como la corte Interamericana de Derechos Humanos.
La demanda de los normalistas es que Ángel Aguirre Rivero, Gobernador del estado sea sometido a un juicio político al igual que el entonces Secretario de Gobierno Humberto Salgado Gómez, que se esclarezcan los hechos de las demás violaciones infringidas el día del desalojo, pues argumentan los estudiantes que se encontraban manifestándose de manera pacífica, bloqueando ambos sentidos de la autopista del sol al no ser resuelto su pliego petitorio, y en menos de hora fueron desalojados de manera violenta, dejando decenas de detenidos, golpeados, violaciones a los derechos humanos y la muerte de dos estudiantes.
La palabra fue cedida a las demás organizaciones sociales asistentes, las cuales hacían hincapié en la serie de injusticias que vive el estado.
Por otro lado el Procurador de justicia de Guerrero Iñaky Blanco Cabrera, señalo públicamente que en días próximos dará a conocer los resultados de la investigación en el caso de los asesinatos de Ayotzinapa.
Elizabeth Pino, no cree que las autoridades hagan justicia, no obstante no les desea ningún mal a los responsables de la muerte de su hijo. Ella cree en el perdón y la justicia divina, sin embargo nunca olvidara la nobleza de Alexis y que él siempre luchaba por las causas justas; como defender a su normal y apoyar a su familia en todo. Esa personalidad noble hace que en hoy después de dos años sus compañeros, familiares, amigos y vecinos de la comunidad de la Y de Atoyac de Alvarez recuerdan a Alexis y exigen justicia.


