(09 de marzo, 2014).- El día de ayer se llevaron a cabo en varias ciudades del mundo manifestaciones, diferentes foros, conferencias, festivales, por la conmemoración del día internacional de la mujer.
Repasemos algunos números, de acuerdo con la UNESCO, en México sólo 3 de cada 10 investigadores son mujeres, pese a que cada vez más mujeres logran un título universitario y estudian algún posgrado. Sólo el 17 por ciento de las secretarías de estado están a cargo de mujeres, y el 49% de la población cree que una mujer no es para ser presidenta de nuestro país.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, 99 de cada 100 mujeres que solicitan un préstamo para invertir en sus empresas, saldan sus deudas de manera íntegra. Sin embargo ellas sólo representan el 16% del sector empresarial (INEGI 2012).
Según el Gender at work, en 83 países de todo el mundo, las mujeres trabajadoras ganan entre el 10 y el 30 por ciento menos que los hombres. Ellas destinan más del 70 % de sus ingresos a la familia y a la comunidad, mientras que los hombres sólo destinan entre el 30 y el 40 % de sus recursos para tales fines, según datos de la Asociación de Mujeres Empresarias Ammje, del año pasado.
Y actualmente las mujeres terminan con mejores calificaciones su respectivas carreras universitarias en comparación con los hombres, pero antes de que cumplan 30 años, terminarán ganado salarios menores. Paradójicamente existe una tendencia a felicitar a las mujeres, se olvida que este día nació a partir de la lucha de las mujeres.
Una de las versiones que aluden el origen de esta conmemoración es a razón de una represión que sufrieron trabajadoras en Nueva York en el siglo XIX. Otra más es que surge a partir del movimiento socialista de las trabajadoras en Europa. Lo que es necesario plantear es que cada 8 de marzo es un día para hacer visible la desigualdad entre los sexos, y continuar con el proceso de concientización política.
Pero sobre todo, reivindicar las luchas de mujeres trabajadoras, feministas y no feministas, que abrieron camino, que además consiguieron el voto femenino en casi todo el mundo. Que lograron modificar legislaciones en las que los derechos de las mujeres fueron reconocidos, sin embargo en los hechos, las violaciones a estos derechos siguen ocurriendo.
Las mujeres continúan siendo discriminadas por el hecho de ser mujeres, por la apariencia, la edad, el color de piel, el embarazo. Se les sigue relegando al trabajo no remunerado así como personas a las que se les debe dominar. Se requiere una mayor reflexión por parte de hombres y mujeres, que los 8 de marzo no se conviertan en una forma de festejo, que todavía falta mucho trabajo por delante y muchos caminos por forjar para las generaciones venideras.


