(11 de marzo, 2014).- El día de hoy el Parlamento de Crimea aprobó la declaración de independencia de la región –desligándose de Ucrania–, lo que facilitará el próximo referéndum del 16 de marzo que busca la aprobación del pueblo de Crimea de adherirse a Rusia.
La declaración que ya ha entrado en vigor, con la aprobación de 78 de los 100 diputados que conforman el Parlamento, se decidió bajo los sustentos de la Carta de las Naciones Unidas y otros documentos internacionales que garantizan el derecho de las naciones a la autodeterminación, además de la confirmación del estatus de Kosovo por la Corte Internacional de Justicia de la ONU del 22 de julio de 2010, que afirma que la declaración unilateral de independencia de una parte del Estado no viola ninguna norma internacional, según afirmaron los legisladores de Crimea para la agencia Russian Today.
El presidente del Parlamento, Vladimir Konstantiniov, afirmó que se ha aprobado la declaración de independencia para que el próximo referéndum sea legítimo y transparente, y añadió que tras la declaración de independencia, Crimea nunca se reincorporará a Ucrania.
En el referéndum que se llevará a cabo el próximo 16 de marzo la población de la península se tendrá que pronunciar sobre el estatus de Crimea y la posible adhesión de la república autónoma a Rusia.
De acuerdo con una encuesta realizada por el Instituto de Estudios Políticos y Sociológicos de Crimea, aproximadamente el 77 por ciento de la población de Crimea y Sebastopol está dispuesta a apoyar la reunificación con Rusia, mientras que el 83 por ciento de los votantes desaprueba el Gobierno autoproclamado de Kiev.
También durante la sesión extraordinaria del Parlamento los diputados aprobaron una serie de medidas relativas a la población tártara, como el apoyo de la lengua y la cultura tártara y el desarrollo de la educación en el idioma tártaro. Los tártaros son la población minoritaria en Crimea y conforman alrededor del 12 por ciento del total de los habitantes en la península.
Por su parte Rusia, a través de un comunicado del Ministerio de Exteriores consideró legítima la declaración de independencia aprobada por el Parlamento de Crimea y aseguró que respetará plenamente los resultados de la libre expresión de la voluntad de los pueblos de Crimea durante el referendo.
Después de que el presidente Yanukóvich fuera destituido y el gobierno interino se instalara en Kiev, la mayoría rusa de Crimea se reunió ante el parlamento local en Simferópol para demandar su apoyo. Exigían la vuelta a la Constitución de 1992, que contemplaba la existencia de un presidente y de independencia en la política internacional de Crimea. La población de Crimea reclama un referéndum para decidir si la región mantiene su estatus actual. Por ahora, insisten en que tienen derecho a no obedecer al gobierno interino, que muchos consideran ilegal.
La población de Crimea se compone por 60 por ciento rusos; 24 por ciento ucranianos; y 12 por ciento tártaros. El 97 por ciento de la población de Crimea tiene el ruso como lengua principal.
En 1991, en un referendo realizado entre la población de Crimea el 93 por ciento de los votantes se declararon a favor de formar la República Autónoma de Crimea dentro de la URSS. Sin embargo después de la caída de la Unión Soviética en el mismo año se realizó otro referendo sobre la independencia de Rusia, que apoyó el 54 por ciento. A partir de ahí se prohibieron más consultas independentistas, algo que muchos vieron como una violación de sus derechos por parte de Kiev.


