(19 de marzo del 2014).- A contracorriente de lo que sucede aquí en México con la reforma financiera impulsada por Enrique Peña Nieto, el presidente de Uruguay, José Mujica, remitió al Parlamento de su país, un paquete legislativo para reducir la inflación o en su caso, mantener en su tasa anual, debajo de los diez puntos.
Dicha propuesta, contempla la reducción impositiva de las tarifas de energía y telefonía fija, crédito fiscal a las empresas mutualistas y, por último, la aplicación del 0 por ciento de Impuestos al Valor Agregado (IVA) sobre la venta de frutas y verduras.
La política, tendrá como fin restablecer el impulso económico de los uruguayos, bajo un esquema de absorción del gasto por parte del Estado sobre los servicios antes enumerados y, a cambio, reactivar la economía, con el objeto de que el salario corriente de los trabajadores no sea mermado por la carga de los impuestos.
Por su parte, el subsecretario de Economía y Finanzas, Jorge Polgar, aseguró que el convenio “no está sujeto a ninguna variable”, y que “se mantendrá por dos meses a partir del momento en que se apruebe el proyecto de Ley”.
Así mismo, recalcó que el gobierno tiene el “firme compromiso de evitar que la inflación pase a dos dígitos y, por lo tanto las medidas de acuerdos de mantenimiento de precios, así como la renuncia fiscal que implica, vía reducción de impuestos, contribuirán a la evolución favorable de varios precios en la economía, y a que Uruguay siga salvaguardando su marco inflacionario en menos del 10 por ciento”.
“Estas reuniones permitieron llegar a acuerdos para mantener los precios de los productos de la canasta básica por al menos dos meses”, remarcó Polgar.
¿Qué es la inflación?
A menudo, la política inflacionaria puede estar relacionada con el gravamen de nuevos impuestos.
Al aumentar el precio de los insumos de vida, ya sea por el aumento de impuestos al Valor Agregado, nuevas cargas impositivas, o una política de fiscalización más abrumadora, el salario, al mantenerse regular o en un margen menor al costo de los productos necesarios, suele hacer perder el valor de las monedas nacionales.
La inflación, de acuerdo a las definiciones clásicas, es el crecimiento continuo y generalizado de los precios de los bienes y servicios y factores productivos de una economía a lo largo del tiempo. Otras definiciones la explican como el movimiento persistente al alza del nivel general de precios o disminución del poder adquisitivo del dinero.
La inflación se mide, de acuerdo a dos factores: uno, es el Índice de Precios al Consumidor; y en segundo lugar, el porcentaje real del precio del trabajo o salario mínimo. “Las causas que la provocan son variadas, aunque destacan el crecimiento del dinero en circulación, que favorece una mayor demanda, o del costo de los factores de la producción (materias prima, energía, salario, etcétera)”, destaca el periódico El Financiero.
La mejor forma de medir la inflación es valorando la reducción del poder adquisitivo.
¿Qué política ha seguido México?
En contrasentido, México, con la reforma fiscal aprobada, fiscal y el aumento en algunos servicios y productos, aprobados el año pasado, contribuyeron al aumento de la inflación y ha comenzado a levantar suspicacias por el deterioro poder adquisitivo de los mexicano.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía, (Inegi) informó que los productos que contribuyeron a ese incremento fueron refrescos envasados, gasolina de bajo octanaje, loncherías, fondas y taquerías, pollo, restaurantes, electricidad, metro o transporte eléctrico, limón, autobús urbano y cigarros.
Productos que subieron de precio tanto en el Distrito Federal y a nivel nacional –sobre todo, en los estados fronterizos donde el Valor Agregado se homologó en aquella zona.
De éstos, los productos que tuvieron la mayor variación mensual fueron los refrescos envasados, con 12.81 por ciento y la tarifa del metro, con 15.45, así como el limón que subió 44.80 por ciento en los últimos tres meses.
El pasado 14 de marzo, Jorge Luis Preciado Rodríguez, presidente del Grupo Parlamentario del PAN en la Cámara Alta, arremetió contra el gobierno federal, su aliado, pues su “irresponsable” política hacendaria se ha visto reflejada en el aumento de pobreza a nivel nacional.
“En un año y medio pasamos del 47 por ciento de pobreza extrema al 52 por ciento, a pesar de que se lanzó toda una campaña contra el hambre que no hemos visto absolutamente ningún resultado positivo”, afirmó.
Por su parte, el legislador Francisco Búrquez Valenzuela, también se sumó a la ola de invectivas por el manejo de la economía, pues ésta también ha reportado altas cifras de endeudamiento a nivel público.
“Ya ahorita el Banco Mundial, en una declaración esta semana, muestra preocupación por los altos niveles de endeudamiento que está teniendo México en donde 6.6 millones de pesos es lo que se tiene como deuda, ya cada niño mexicano nace con 52 mil pesos de deuda. En el momento de su nacimiento cada uno de los mexicanos, el 16% de este presupuesto del 2014 es deuda”.
Aspecto que no se refleja en crecimiento, sino en aumento de precios y baja recaudación.
El legislador por Baja California Sur, Carlos Mendoza Davis, señaló, que si bien no se puede hablar aún de los niveles inflacionarios que ha traído los cambios en materia fiscal, sí ha habido una agresiva escalada en los precios; sobre todo, en la frontera del país donde ha llegado a haber hasta una escalada calculada en 66%.
“La zona, la franja y región fronteriza tiene un incremento de precios 66% superior que el resto del país. Los precios se han incrementado a un promedio del 3 por ciento anualizado en el país y en la franja y región fronteriza, ciudades como Tijuana, como Matamoros, como Mexicali están presentando niveles del 5 por ciento”, expuso.

