Alina Rosas Duarte / @ARD3_0
(30 de mayo, 2014).- La vida de Daniel Palacios era tranquila, de día trabajaba en una tienda de instrumentos musicales en la Colonia Centro y por las noches, generalmente de viernes y sábado, tomaba su guitarra y se convertía en Danny Lobo, rockero que dejó los escenarios por casi seis meses para estar tras las rejas.
Músico reconocido de la escena musical underground -al ser el guitarrista de los grupos The Cavernarios y Telekrimen-, Danny Lobo vio transformada su vida en cuestión de segundos.
“Yo me dedico a tocar, tengo participación en dos bandas, toco desde hace 15, 16 años que me dedico a tocar, esa prácticamente ha sido mi vida”, narra el rockero en entrevista con REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO.
Mientras marchaba portando volantes para un “toquín” que se celebraría en el Multiforo Alicia dos días después, fue encapsulado junto con otras 80 personas el 2 de octubre del 2013 para enseguida ser transladado al Ministerio Público número 6, en la Delegación Gustavo A. Madero, donde comenzaría una etapa difícil de su vida, sería consignado en el Reclusorio Norte al igual que Víctor, Salvador, Adrián, Ilia, Iribar, Alejandro, Abraham y Mario.
“Mi intención era cumplir con la marcha y una vez acabada la marcha repartir propaganda de una tocada que tendría”, aclara durante la entrevista.
Danny Lobo, también llamado El Chino, era descrito como tranquilo por sus compañeros, mismos que durante su estancia en el Reclusorio, organizaron eventos musicales para recaudar fondos para su defensa, incluso, uno de ellos dentro del mismo Reclusorio.
Mientras caminamos por el Parque Estadio, a unos metros del Metro Centro Médico, Danny Lobo camina con una playera morada que dice le fue prestada, llevaba varios días con la misma ropa, al salir de la cárcel, todas sus cosas había perdido, no así sus ganas de estar en el escenario.
Parte de su vida fue trasladada a la casa de los padres de su novia, a quien Danny no deja de agradecer su infinito apoyo, dice. Sin embargo, la cárcel transformó sus vidas, Danny se quedó sin trabajo y Gaby, su novia, no pudo pagar la renta que entre ambos sostenían. Ahora, ambos viven con sus padres, Daniel se truena los dedos y espera su vida siga adelante.
“Se ha dado una campaña de represión hacia las manifestaciones, lo preocupante es que todos sabemos que el Distrito Federal no es gobernado por el PRI, pero de alguna manera se nota cierta tendencia del actual jefe de Gobierno a asumir un estado represivo con respecto a las manifestaciones” señala Daniel Palacios.
Danny fue acusado de daño a propiedad doloso, ultraje a la autoridad y ataque a la paz pública con el agravante de pandilla, por lo cual no permitía el acceso a derecho a fianza. Sin embargo, seis meses después, se le liberó de todo cargo. Daniel Palacios era y es inocente.
Actualmente en el reclusorio continúan presos Abraham Cortés, Mario González y Alejandro Bautista.
Abraham Cortés fue acusado de intento de homicidio, narra Daniel Palacios, que recuerda haber visto el video editado usado por un medio de comunicación, donde un joven aparece intentar incendiar a un policía de manera editada. Pues aparece en la primer toma Abraham Cortés y en la segunda el policía sin una secuencia lógica.
Alejandro Bautista “él es el que menos delitos tiene imputados pero es con el que se han negado más a darle su salido por el supuesto trabajo activista que ha desarrollado en los pueblos originarios de Tlalpan”.
Por último, Mario González, activista del Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM, quien antes de arribar a la marcha, fue detenido y consignado a las autoridades, y quien a pesar de la huelga de hambre que emprendió, misma que por poco causa su muerte, no ha sido liberado.
Frente a sus amigos, compañeros, familiares y fans, el pasado 23 de mayo, Daniel Palacios subió al escenario por primera vez tras su detención, esta vez, el micrófono no sólo fue el receptor de sus acordes, también lo fue de agradecimientos y una lucha que dice no terminará, pues a pesar de haber logrado su libertad, Danny Lobo confiesa que su lucha no ha cesado, la lucha de Abraham, Alejandro, Mario y los presos políticos en México, seguirán siendo la suya.


