(5 de julio, 2014).- Luego del penoso incidente donde las instalaciones de la revista Contralínea fueran saqueadas, aparentemente por su labor periodística y de denuncia, con el revelador antecedente de destrozos en el domicilio del director, Miguel Badillo, la ong Reporteros sin Fronteras (RSF) exigió al gobierno mexicano la inmediata promulgación de las medidas de protección a periodistas, a fin de que el equipo editorial quede resguardado.
Un grupo de sujetos, hasta ahora desconocidos, sustrajo el pasado 23 de junio equipo de cómputo, audio y video de las instalaciones del medio, para lo cual cortaron la señal de las cámaras de vigilancia que anteriormente se habían instalado como parte del Mecanismo para la Protección de Periodistas y de Defensores de los derechos humanos, recomendados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Con el robo a cuestas, inmediatamente al día siguiente la dirección de Contralínea acudió a la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del Distrito Federal, para, además de levantar la denuncia, solicitar que se extendieran las medidas precautorias del personal.
Entrevistado por RSF, el director Badillo detalló que les fueron robadas 19 computadoras, una cámara de video, tres pantallas de televisión, equipo de audio y producción radiofónica, discos duros, expedientes periodísticos, así como documentos personales de los periodistas. Asimismo, el también periodista recordó el asaltó que sufrió en su casa, mismo que junto al robo de equipo, no se le ha encontrado móvil, y la PGJ no ha avanzado en las pesquisas.
Al respecto, la responsable del Despacho Américas de la organización, Camille Soulier instó a la PGJ que reactive las investigaciones lo más pronto posible, para que de esta manera se encontré y sanciones a los culpables, y por ende se garantice la labor de los periodistas de Contralínea.
No es la primera vez que este medio es blanco de agresiones u otro tipo de violencia contra periodistas; el primero de septiembre de 2011 fue hallada muerta Ana María Marcela Yarce Viveros, fundadora de Contralínea, secuestrada días antes al salir de la redacción. Debido a ello, en diciembre del año pasado, la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) y la Secretaría de Gobernación comenzaron una investigación sobre violaciones a los derechos humanos cometidas contra periodistas de la revista.
Actualmente, México se ubica en el sitio 152 de 180, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de RSF en 2014, producto de al menos dos asesinatos de periodistas desde el 1 de enero pasado.


