- La evaluación presencial fue establecida después de que una comisión universitaria revisara las inconsistencias detectadas en el concurso de ingreso
La aplicación extraordinaria del examen de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) registró nuevamente ausencias entre los aspirantes convocados, ahora en Tijuana, Baja California. La evaluación forma parte del proceso diseñado por la institución para revisar los resultados obtenidos en la prueba en línea realizada entre mayo y junio, luego de detectar anomalías que llevaron a repetir el examen para un grupo de participantes.
La jornada en Tijuana se desarrolló el sábado 15 y domingo 16 de agosto, en dos turnos, como parte del calendario establecido para aplicar el llamado examen de control. En las primeras jornadas, realizadas en León, Guanajuato, y Oaxaca, la UNAM reportó que 2 mil 611 de los 4 mil 697 aspirantes convocados acudieron a presentar la prueba, mientras que 2 mil 86 no asistieron, equivalente a 44.4 por ciento.
La evaluación presencial fue establecida después de que una comisión universitaria revisara las inconsistencias detectadas en el concurso de ingreso. En total, alrededor de 58 mil aspirantes fueron llamados a realizar nuevamente la prueba. La UNAM determinó que debían hacerlo quienes habían obtenido resultados iguales o superiores a determinados puntajes históricos de ingreso, incluidos candidatos que inicialmente habían sido considerados fuera del grupo seleccionado.
El nuevo procedimiento utiliza tabletas electrónicas sin conexión a internet y consta de 120 reactivos, con diferentes versiones para reducir riesgos de irregularidades. Los participantes disponen de tres horas para responder y permanecen bajo supervisión presencial durante la evaluación. La universidad también estableció sedes en León, Oaxaca, Tijuana y Ciudad de México para evitar que todos los convocados tuvieran que trasladarse a la capital.
La repetición de la prueba modificó el calendario previsto para el nuevo ciclo escolar. Los aspirantes que obtengan un lugar después de este proceso comenzarán clases el 31 de agosto, mientras la UNAM mantiene abiertas investigaciones y auditorías relacionadas con las anomalías de la evaluación original y con la plataforma utilizada para aplicarla.









