(20 de marzo, 2014).- “El 21 de agosto de 2013, mi madre, Nestora Salgado García, fue detenida en Ocosingo por las fuerzas armadas sin ninguna orden judicial. Primero la detuvieron bajo los cargos de secuestro de un síndico que ni siquiera sostuvo la demanda ante el Ministerio Público. Después, por secuestro agravado, por la supuesta detención de un grupo de jóvenes, en el que había dos menores de edad. Todos ellos, fueron ayudados por mi madre a petición de sus padres, porque las adolescentes se habían ido de sus casas, siendo la policía comunitaria la que los encontró. El último delito que le imputaron fue el de delincuencia organizada”, narró Saira Salgado.
Nestora Salgado es líder comunitaria en el municipio de Olinalá en la Montaña de Guerrero. Fue recluida en el Centro de Readaptación Social No. 4 “Noreste”, de Tepic, Nayarit, bajo acusaciones que hasta el momento no han sido ratificadas y confirmadas por testigo alguno. Madre de tres hijos, Salgado tiene la nacionalidad estadounidense, país donde vivió y trabajó hasta que en 2002 regresó definitivamente a su pueblo y empezó a cooperar con la Policía Comunitaria de Olinalá, para enfrentar la violencia que vive la región a causa del crimen organizado.
Nestora “es inocente de todos los delitos” que se le imputan, “saben que mi madre es una mujer de lucha. Saben que el grupo que hoy gobierna tanto en Olinalá como en el país no tolera el liderazgo y el poder de una mujer y menos que organice a las comunidades indígenas para protegerse del crimen organizado”, afirmó Saira en la Cámara de Diputados a donde acudió esta tarde para denunciar la injusta detención de su madre, así como para solicitar a legisladores su intervención en el caso.
“Lo único que hizo mi madre, bajo la Ley 701 [de Reconocimiento, Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de Guerrero], fue ayudarle a su pueblo a defenderse creando su propia policía ciudadana y, sin disparar una sola bala, se logró erradicar el crimen durante el tiempo que ella estuvo como coordinadora regional de la Policía Ciudadana de Olinalá”, indicó.
En noviembre de 2013, se formó en el estado de Washington D.C., EU –ciudad donde vivió Salgado García–, el “Comité Libertad para Nestora”, que ha logrado reunir el respaldo de más de 120 organizaciones y líderes de opinión para la pronta excarcelación y reparación de daños jurídicos para Nestora.
Este comité ha reunido más de seis mil firmas en línea solicitando su liberación, además, ha denunciado diferentes violaciones a sus derechos humanos y ciudadanos, a quien no la dejan realizar actividades dentro del reclusorio, se le privó de visitas familiares por alrededor de cuatro meses y solo puede hacer una llamada telefónica cada nueve días y cada 12 puede ser visitada.
Saira fue recibida por las y los diputados, Roberto López Suárez, Elena Tapia, Aleida Alavez, Aída Ramírez, entre otros, quienes enviaron una solicitud al comisionado del penal No. 4 de Tepic, Nayarit, José Luis Musi Nahmías, para, junto con los familiares de Nestora, poder visitarla y corroborar el buen estado de salud de la activista. Asimismo, los legisladores exigieron a las autoridades estricto apego a derecho para resolver el caso.


