(05 de marzo, 2014).- Luego del caso de Esperanza Reyes –encarcelada dos años en las Islas Marías por usar un billete falso y luego preliberada–, los legisladores federales por fin pondrán candados para este delito.
Actualmente, el Código Penal Federal establece en el artículo 234 que quien cometa el delito de falsificación de moneda se le impondrá una pena de 5 a 12 años de prisión y hasta 500 días de salario mínimo de multa.
El delito incluye la reproducción, almacenamiento, distribución o uso de cualquier documento o pieza que contenga imágenes de monedas reales y que resulten idóneos para engañar a las personas.
Hasta este punto, la ley es clara en la manera de ser sancionado; el problema es el párrafo cuarto del artículo: el castigo sólo se impondrá “al que a sabiendas” de que es una moneda falsa, la use y ese criterio recae en una evaluación subjetiva del juez.
Para resolverlo, el 25 de febrero el diputado federal José Luis Esquivel Zalpa presentó ante el Congreso una iniciativa para quitar a los jueces y ministerios públicos la facultad de decidir cuándo es delito el uso y establecer reglas claras: no podrá ser declarado culpable quien sea acusado por primera vez de este delito y haya usado sólo un billete para la compra.
“La pena de 5 a 12 años de prisión que actualmente es impuesta a quien use moneda ‘a sabiendas’ de que es falsa resulta a todas luces excesiva y desproporcionada, pues cualquier persona puede ser víctima de la obtención de un billete falso y de utilizarlo sin estar al tanto de su falsificación”, resalta el documento en poder de REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO.
La propuesta legislativa es sumar un párrafo al cuarto párrafo del artículo 234 del Código Penal Federal para que quede así: “La pena señalada en el primer párrafo de este artículo también se impondrá al que intencionalmente hiciere uso de moneda falsificada. No se considerará que obra intencionalmente a quien por única ocasión y mediante el uso de un solo numerario falso, de cualquier denominación, realice una transacción comercial”.
La idea, aseguró Esquivel Zalpa, es garantizar el principio de presunción de inocencia en las personas y entender que no es deber de los ciudadanos ser peritos expertos en moneda nacional.
“Actualmente, la ciudadanía es doblemente victimizada por el delito de falsificación de moneda: Por un lado, es blanco de grupos delincuenciales que cambian dinero malo por bueno, y por otra parte es víctima de una norma anacrónica que prácticamente obliga a las personas a convertirse en peritos en identificación de moneda falsa, so pena presuponer el uso premeditado de moneda falsa, a quien por desgracia ha sido engañado y dañado en su patrimonio.
“Baste observar el sonado caso de Esperanza Reyes Aguillón quien fue comprar una libreta y al pagarla con un billete de 100 pesos que resultó ser falso, por lo cual estuvo presa incluso en las Islas Marías. Esperanza es una mujer que no concluyó la primaria y no sabe escribir ni leer, tiene una niña de 10 y un niño de 7 años, es gente humilde que se dedicaba a ser sirvienta, no tenía seguridad social ni ningún derecho respecto a salario o prestaciones y, sin embargo, cumplía una pena de 5 años de prisión por intentar utilizar un billete falso en una papelería de su natal San Luis Potosí.
“Esperanza Reyes Aguillón fue detenida por primera vez el 11 de marzo de 2011, cuando la encargada de una papelería la acusó ante las autoridades de pagar una libreta con un billete falso. Tres días después quedó libre. No obstante, el proceso en su contra continuó y el 8 de mayo de 2012 fue reaprehendida y trasladada al centro de readaptación social La Pila, luego que un juez la sentenciase a 5 años de prisión.
“Durante su detención, Esperanza Reyes Aguillón estuvo presa en tres cárceles. En noviembre de 2012 fue traslada por tres meses, y sin previo aviso a su abogado de oficio y familia, al penal federal El Rincón, de Tepic, Nayarit, donde estuvo incomunicada; enseguida fue llevada a las Islas Marías”, se lee en el documento.
La propuesta legal busca evitar casos como el de David Herrera Martínez, originario de Guadalajara, quien en noviembre de 2011 pagó con un billete de 500 pesos la compra de un sombrero de paja de 70 pesos; el papel resultó falso y fue sentenciado a 5 años de prisión en un penal de máxima seguridad.
El Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal, con sede en Jalisco, aseguró que era irrelevante si el presunto responsable sabía o no que se trataba de un billete falso.


