En una ofensiva frontal y sin tregua contra las mafias del crimen organizado que pretenden arrebatarle la tranquilidad al pueblo, el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México propinó un doble golpe quirúrgico al capturar a dos objetivos criminales de alta prioridad.
Las detenciones de Héctor Manuel “N”, alias “Kado”, y de Óscar “N”, desarman importantes engranajes de violencia y distribución de veneno que operaban bajo el cobijo de la impunidad en diversas entidades del país.
La primera gran captura se ejecutó en el estado de Yucatán, una región que el crimen organizado pretendía utilizar como refugio logístico.
Derivado de un intenso intercambio de información estratégica con agencias de seguridad de los Estados Unidos, las fuerzas federales mexicanas cerraron filas de manera impecable.
En el operativo coordinado participaron de forma conjunta:
- Elementos de la Secretaría de Marina (SEMAR)
- La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC)
- La Fiscalía General de la República (FGR)
- El Centro Nacional de Inteligencia (CNI)
La movilización técnica y operativa dio como resultado el arresto de Héctor Manuel “N”, alias “Kado”. El sujeto está plenamente identificado por el Estado mexicano como el líder de una célula criminal de alta peligrosidad, responsable directa de coordinar el trasiego de grandes cargamentos de droga hacia la frontera norte.
Además, al «Kado» se le adjudica la autoría de extorsiones sangrientas, homicidios y múltiples hechos violentos que mantenían bajo asedio al estado de Baja California.
Fin al imperio de terror de Óscar “N” en Nuevo León
El segundo zarpazo del Gabinete de Seguridad tuvo lugar en Nayarit. Tras meses de minuciosos trabajos de inteligencia, investigación de campo y seguimiento técnico, las fuerzas federales y estatales ubicaron el paradero de Óscar “N”, señalado como uno de los principales generadores de violencia y desestabilización en el estado de Nuevo León.
El operativo, que culminó con el cateo simultáneo de dos inmuebles en territorio nayarita, se ejecutó gracias al bloque coordinado de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la SSPC, la FGR, el CNI y el apoyo de la policía Fuerza Civil de Nuevo León.
Óscar “N” es considerado un operador criminal de alta peligrosidad, vinculado directamente con redes masivas de distribución de droga a nivel regional; de tráfico internacional de armas de grueso calibre y redes de lavado de dinero para blanquear los recursos de procedencia ilícita.
Las investigaciones señalan que este capo no solo abastecía de armamento militar a células delictivas subordinadas, sino que fue el autor intelectual y material de brutales agresiones en contra de corporaciones policiacas, así como de los narcobloqueos e incendios de vehículos que sembraron el terror en Nuevo León durante los últimos meses.
Con estas detenciones quirúrgicas, el Gobierno de México demuestra que no existen zonas de refugio ni pactos con la delincuencia, debilitando de raíz las estructuras financieras y operativas de los cárteles para avanzar hacia la pacificación de las entidades federativas afectadas.









