En medio de la tensión energética global, Corea del Sur activó una ruta directa con América Latina. El gobierno asiático solicitó apoyo a México para asegurar el suministro de petróleo, ante las disrupciones provocadas por el conflicto en Oriente Medio.
El acercamiento se dio a través de una llamada entre el canciller surcoreano, Cho Hyun, y el subsecretario mexicano Roberto Velasco, en la que se planteó el papel de México como productor clave de crudo en la región.
Petróleo en juego: Corea busca asegurar el suministro
La solicitud tiene un objetivo concreto: garantizar el flujo constante de petróleo para las empresas surcoreanas, en un escenario donde las rutas tradicionales enfrentan riesgos crecientes.
Corea del Sur depende en gran medida del exterior para abastecerse de energía, y el contexto actual ha obligado a acelerar decisiones.
Los datos reflejan la presión:
- 70% del petróleo que consume proviene de Oriente Medio
- 95% de ese crudo pasa por el estrecho de Ormuz
- Además, depende de la región para 20% de su gas natural y más del 50% de su nafta
Con ese nivel de exposición, cualquier interrupción impacta directamente en su economía.
México y Brasil, piezas clave en la estrategia
Además de México, Corea del Sur también abrió diálogo con Brasil, considerado otro actor estratégico en la producción energética.
En conversación con el canciller brasileño Mauro Vieira, el ministro surcoreano expuso la necesidad de fortalecer la cooperación en seguridad energética y cadenas de suministro.
Este movimiento no es aislado. Forma parte de una estrategia más amplia para reducir la dependencia del Golfo Pérsico y construir alternativas en regiones con mayor estabilidad relativa.
Más allá del petróleo: comercio e inversión
El acercamiento con México también incluye otros frentes. Corea del Sur planteó avanzar en mecanismos institucionales de cooperación económica, entre ellos:
- Posible reanudación de un tratado de libre comercio
- Revisión del acuerdo de protección de inversiones
En paralelo, el ministro de Finanzas surcoreano, Koo Yun-cheol, adelantó que su país buscará expandir tratados comerciales con América Latina, con el objetivo de asegurar recursos estratégicos a mediano y largo plazo.
Oriente Medio presiona, Asia reconfigura
La urgencia de Corea del Sur está directamente ligada a la situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, hoy bajo presión por el conflicto en Irán.
Ante ese escenario, la apuesta es clara: diversificar proveedores, asegurar suministros y reforzar alianzas fuera de la zona de riesgo.
México aparece así en el radar de una de las economías más dependientes del petróleo importado, en un momento donde cada barril cuenta y cada ruta importa.


