(20 de marzo, 2014).- “Con frecuencia se me hace la pregunta: ‘¿Cómo funciona la terapia reparativa?’ Como todas las formas de tratamiento enraizadas en el psicoanálisis, la terapia reparativa procede de la asunción de que algunas tareas de desarrollo de la infancia no se llevaron a cabo en la plenitud. Se comprende que cuando el paciente era niño, experimentó que sus padres fracasaron al asistirle en estas fases de desarrollo”.
Lo anterior se trata del libro “¿Cómo funciona la terapia reparativa?” en donde Joseph Nicolosi -fundador y director de la Clínica Psicológica Tomás de Aquino y cofundador de la Asociación Nacional para la Investigación y Terapia de la Homosexualidad- asegura que la homosexualidad se trata en el 90% según “su experiencia”, de un “déficit de identidad de género masculino”.
Al estar ausente la identidad de género, el autor señala que ésta es la base esencial para la atracción homoerótica; “la regla causal de la terapia reparativa es: ‘La identidad de género determina la orientación sexual’”.
Por ello, Nicolosi sugiere que las terapias denominadas reparativas sean dadas por terapeutas varones, amigos varones y miembros del grupo de psicoterapeuta varones, ya que a decir de éste, los individuos “erotizamos aquello con lo que no nos sentimos identificados. El foco del tratamiento por lo tanto es el desarrollo completo de la identidad de género masculino”.
Sin embargo, estas terapias son efectuadas alrededor del mundo por organizaciones de corte religioso que aseguran que la homosexualidad es tratable, o incluso, curable.
En octubre del 2012, las terapias reparativas fueron prohibidas en California, Estados Unidos, ya que a decir del gobernador de este estado, Jerry Brown, se trata de terapias no científicas que han conducido a los jóvenes a la depresión y al suicidio.
El diario español El País, reportó que desde hace treinta años, los psicólogos de la Asociación Nacional para la Investigación y Terapia para la Homosexualidad (NARTH por sus siglas en inglés) decidieron retomar este tipo de terapias en adolescentes aun cuando desde la década de los años 70, la homosexualidad dejó de ser considerada como un trastorno, sino como una orientación sexual.
Partidarios de la terapia, aseguran que la orientación sexual está ligada con asuntos del pasado y del presente.
“El trabajo sobre el pasado implica la comprensión de las relaciones tempranas con los padres. El paciente con frecuencia se da cuenta de que mientras su madre pudo haber sido muy amable, probablemente fracasó en ayudarle a él a reflejar de forma precisa su auténtica identidad masculina”, afirmó Nicolosi.
El autor apuntó que la conducta homosexual es fomentada en la mayoría de los casos por las madres, quienes crean una “falsa identidad” a la cual denominan del “buen chico”, misma que Nicolosi describe como “una sobre-intimidad irrealista en la que la madre es confidente, amiga del alma o mejor amiga”, para Nicolosi y los partidarios de la terapia reparativa, la homosexualidad se trata de sobre-identificación con algún familiar del sexo femenino durante la infancia.


