(25 de marzo, 2014).- Conocida como la capital de la trata de personas, Tenancingo, Tlaxcala es colocado nuevamente en la palestra de los abusos, luego de que la Procuraduría General de la República (PGR), detuvo a una familia que mantenía retenidos a dos menores quienes eran obligados a manipular a sus madres en Estados Unidos para que se prostituyeran.
El “modus operandi” de los proxenetas era tan escabroso como indignante: convencían a mujeres jóvenes de varios estados de la República prometiéndoles que contraerían matrimonio para luego embarazarlas y mandarlas a prostituirse a la Ciudad de México o a entidades estadunidenses como Texas o Nueva York.
Los también conocidos como lenones, utilizaban a los hijos como medio de chantaje, pues convencían a las madres de que el dinero generado por la prostitución iría destinado al cuidado de los menores, quienes quedaban al cuidado de las familias en Tenancingo.
El 20 de marzo pasado, integrantes de la Unidad Especializada en Tráfico de Menores, Personas y Órganos de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), realizaron un operativo en la localidad tlaxcalteca y efectuaron tres órdenes de arresto por el delito de trata de personas, mediante el cual liberaron a dos de los menores.
La PGR informó que los detenidos fueron recluidos en Centros Federales de Readaptación y puestas a disposición de un Juzgado en el Distrito Federal, donde se dará continuidad a su proceso penal.
Actualmente, México ocupa el quinto lugar de América Latina en trata de personas y el número 28 a nivel mundial. Mientras tanto, en 13 estados de la república no figura una ley referente para combatir o castigar tal delito, incluidos Tlaxcala, que es ubicado como centro nacional de trata de personas con fines de explotación sexual y comercial.
En la Ciudad de México, el mercado de La Merced es conocido como uno de los mayores centros de consumo sexual en el continente americano, lo que representa un gran mercado para tratantes originarios de Tlaxcala.
Red con antecedentes
Éste no es el primer caso de trata de personas en la entidad federativa más pequeña. En julio del año pasado, el Centro Fray Julián Garcés de Derechos Humanos denunció que el Tlaxcala sumó 150 denuncias referentes, las cuales hasta ese momento no se habían resuelto penalmente.
El director del organismo, Emilio Muñoz Berrueco, mencionó en aquel entonces que si bien se habían realizado aprehensiones, los acusados lograban salir gracias a una mala integración de sus expedientes, situación lamentable dada la expansión de problema donde el actuar de las autoridades era rebasado.
El Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local, ha denunciado desde hace tiempo que la red de trata procedente de Tenancingo, Tlaxcala, tiene un alcance internacional hasta Nueva Jersey y Nueva York. Lo que llama la atención, pues el 1 de mayo de 2013, la Corte de Manhattan señaló a 13 personas por presuntos delitos contra mujeres específicamente tráfico sexual y transporte interestatal con fines de prostitución.
Las menores de origen mexicano eran trasladadas hasta la zona rural de Nueva Jersey, donde eran obligadas a sostener relaciones sexuales con 25 trabajadores agrícolas diariamente, o en su lugar eran entregadas a prostíbulos de La Gran Manzana.
Durante febrero de 2012, mediante un operativo conjunto los gobiernos de México y Estados Unidos a través de la PGR y el Departamento de Justicia, desmantelaron una red de las mismas características, igualmente originaria de Tenancingo, Tlaxcala que llevaban 10 años en “el negocio”. Al igual que la detención comunicada hoy, dicha red era conformada por familiares, puesto que la estructura de esta tipología delictiva posee comúnmente mayor solidez cuando existen cercanos o con parentescos.


