En un despliegue coordinado que debilita las estructuras financieras del crimen organizado, fuerzas federales propinaron un golpe contundente a la producción y tráfico de sustancias ilícitas en el país.
El operativo, coordinado entre la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR) y el Ejército Mexicano, dejó pérdidas para la delincuencia armada estimadas en 3 mil 963 millones de pesos.
Nayarit: Freno a la infraestructura química
La acción más severa contra la infraestructura de producción masiva ocurrió en territorio nayarita. Elementos de la Semar y de la FGR ubicaron un laboratorio clandestino oculto en el poblado de Milpillas, perteneciente al municipio de Ixtlán del Río, Nayarit.
En este sitio, habilitado deliberadamente en zonas de difícil acceso para burlar la acción de la justicia, las fuerzas del orden federal inhabilitaron reactores de síntesis orgánica de escala industria y equipo de destilación de alta capacidad.
Este aseguramiento frena el flujo masivo de narcóticos sintéticos que pretendía distribuirse tanto en el mercado nacional como hacia el extranjero, debilitando la base logística regional de los grupos delictivos.
Michoacán, Sinaloa y Sonora bajo el asedio federal
El operativo se extendió de manera simultánea en otras tres entidades clave para el combate al tráfico de estupefacientes.
En Michoacán, en el municipio de Arteaga, el Ejército y la Semar neutralizaron un centro de concentración de materiales.
Se incautaron volúmenes masivos de sustancias químicas en estado líquido y sólido destinadas a la elaboración de drogas, además de múltiples reactores de síntesis y tanques de combustible industrial.
Mientras que en Sinaloa, en Los Mochis, se decomisaron contenedores con estupefacientes líquidos en una empresa de paquetería.
En El Rosario se aseguró un vehículo con blindaje reforzado y en Culiacán y Escuinapa se detuvo a tres personas y se decomisaron arsenales que incluían miles de cartuchos útiles, armas largas y equipo táctico.
Paralelamente en Mazatlán se capturó a un individuo requerido en extradición por autoridades internacionales.
Al norte, en Sonora, particularmente en Caborca se logró la captura de otro sujeto con orden de aprehensión internacional con fines de extradición por delitos contra la salud.
Mientras tanto, en Cajeme se catearon inmuebles asegurando miles de dosis de estupefacientes listas para su distribución.
Estas acciones conjuntas refrendan la postura de las instituciones federales de atacar la manufactura de sustancias dañinas, priorizando el desmantelamiento de nodos logísticos en estados como Nayarit, fundamentales para romper la cadena del tráfico ilícito y proteger la salud pública.









