Raúl Linares
(18 de abril del 2014).- Altos oficiales del gobierno norteamericano y el departamento de defensa recientemente sostuvieron que Estados Unidos no se ha preparado lo suficiente para una ataque o embestida cibernética proveniente de Rusia o China, con quienes mantiene relaciones comerciales, políticas y económicas, que en los últimos años se ha caracterizado por episodios de tensión y sin gran estabilidad.
Recientemente, el conservador jefe de las Fuerzas Conjuntas de Estados Unidos, general Martin Dempsey, impartió la conferencia Defensa disruptiva: seguridad dinámica en la era de las nuevas tecnologías, donde advirtió que si bien ya se han tomado medidas para una estrategia conjunta en caso de un ataque masivo a los sistemas financieros o militares, sus criterios no están unificados y por lo tanto, dicha situación estaría poniendo en grave peligro la seguridad nacional de Estados Unidos.
“Tenemos sectores en nuestro país que están más preparados que otros, pero no tenemos una ciber-estrategia coherente como nación”, dijo Dempsey. “Y entiendo por qué. Hay algunos grandes temas involucrados en el logro de ese tipo de coherencia, incluyendo las cuestiones relacionadas con la privacidad y el costo, el intercambio de información y todos los pasivos que surgen en la ausencia de una legislación para incentivar el intercambio de información”.
De acuerdo al analista Alfredo Jalife-Rahme, quien retomó dicha conferencia, los motivos de dicha aseveración son la reciente movilización militar en Ucrania, el embargo económico que la Organización del Atlántico del Norte (OTAN) por la anexión de Crimea y la insistida cercanía que el régimen de Vladimir Putin ha mostrado para estrechar relaciones con el gigante asiático y la India. Movimientos geopolíticos que estarían dándole una relación estratégica al gigante eslavo, en relación con la economía basada en el petróleo y el intercambio militar.
“Me preocupa igualmente acerca de la corrupción de los datos. La corrupción de los datos desde una perspectiva militar es en realidad más alarmante que la negación de los datos, porque la negación de los datos se puede evitar. Pero la corrupción de los datos hace que se pierda la confianza en sus sistemas”, le advirtió Dempsey, a The Atlantic Council, relacionado con el Partido Republicano y la OTAN.
El máximo general de carrera de Estados Unidos, al mismo tiempo reveló el
nuevo paradigma de seguridadde su país mediante la ecuación
2, 2, 2, 1, que significa: “dos pesos pesados (Rusia y China); dos pesos medianos (Irán y Norcorea); dos redes (Al Qaeda y el crimen trasnacional organizado) y un sistema (ciberseguridad)”.
Ecuación que han puesto en alerta al sistema de defensa estadounidense, quienes han visto en el internet y el intercambio de datos vía electrónica, el nuevo paradigma de la guerra.
“Gran parte aquello con lo que creo que estamos lidiando en la actualidad es: ¿podemos confiar en los unos y ceros?”, dijo Arati Prabhakar, director de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa . “Podría ser; es necesario resaltar el papel de las computadoras y las redes. Si se puede hackear un velocímetro, entonces debemos asumir que, a menos que hayamos hecho algo para evitar que nuestros sistemas militares integrados también pueden verse comprometidos, seguirán vulnerables”.
Las advertencias, cabe resaltar, surgen a sólo unos días de que Putin visite Shangai, los próximos 20 y 21 de mayo; lugar donde, se ha sospechado, podría consolidarse un nuevo frente que ponga en tensión las relaciones de Asia y Occidente.

