(30 de julio del 2014).- Quien fuera pensado como inamovible y perpetuo líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Carlos Romero Deschamps, ha sufrido un descalabro que podría mermar su poder al frente de la organización: la juez estadounidense, Sylvia Matthews, avaló un fallo a favor de la compañía Arriba Limited y en contra del STPRM, con el cual podría expropiar sus capitales y bienes en el extranjero.
De acuerdo a la juez del Distrito Judicial 281, en el condado de Harrison, Texas, en 1985, cuando el sindicato aún era dirigido por el recién fallecido Joaquín Hernández Galicia, la organización se había comprometido a venderle a Arriba Limited, seis millones de barriles de crudo con tarifa preferencial; acuerdo que nunca se concretó con el pago en especie.
“El gremio entró a negociar y pactó otorgar contratos directos de Pemex, pero hubo otro incumplimiento y en 1989 se presentó otra nueva demanda por 273 millones de dólares. El conflicto fue tan grave que, en junio de 1989, el avión presidencial de Carlos Salinas llegó a Dallas y fue embargado. Horas después fue liberado al justificar que no era propiedad de Pemex”, refiere en su portal, la revista Proceso.
Tras 29 años de litigio que nunca llegaron a ningún puerto, según una investigación de la periodista Dolia Estévez, se generó una deuda que fluctúa entre los 426 millones y 1.4 mil millones de dólares, dependiendo del cálculo que se haga de los intereses acumulados en casi 30 años.
Aunque la deuda por la venta de residuos petroleros no fue contratada directamente por Romero Deschamps, sino por su antecesor, esta deuda puede ser cobrada en especie, es decir, con bienes inmuebles del actual representante del sindicato de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Ejemplos de lo anterior, pueden ser las millonarias propiedades que el senador priista tiene en EE.UU., o cualquier otra propiedad en el mundo, con excepción de México.
Los escándalos
Símbolo de la ostentación que, durante años, el priista y líder petrolero ha ganado a través de la corrupción, el cobro de cuotas, la inamovilidad en el cargo, la ausencia total de la gestión de recursos obtenidos por los trabajadores, el expolio de Pemex, los privilegios obtenidos mediante favores políticos, una gestión cuestionada y exhibida públicamente, por fin podría estar en sus últimos días.
No obstante, no ha sido mediante sus propias cuentas personales, o la transferencia de montos ilícitos como se ha obtenido una aproximación del poder económico que posee. De hecho, la información ha sido, únicamente, aproximada mediante los “favores” que le ha hecho a políticos y a su propia familia.
Algunos escándalos, según la revista CNN Expansión, son:
- Pemexgate: en el año 2001, se reveló que poco más de 500 millones de pesos provenientes del STPRM, fueron desviados para financiar la campaña del priista Francisco Labastida, quien compitió por la presidencia con Vicente Fox Quesada en el año 2000.
- Lujos: el líder sindical también es criticado por llevar una vida ostentosa. En 2008, el diario Reforma dio a conocer que Deschamps tenía un departamento de lujo y un yate en Cancún, cuyo valor alcanzaba los tres millones de dólares. Ese mismo año, el medio informó sobre el reloj de 18 kilates que portaba el líder sindical y cuyo precio se estimaba en más de 400 mil dólares.
- Su hija: en mayo de 2012, su hija Paulina Romero publicó unas fotografías en su cuenta de Facebook, en donde mostraba sus viajes a varias partes del mundo, en aviones privados y comerciales.
- Su hijo: en 2013 se dio a conocer que Deschamps regaló un Ferrari Enzo de edición limitada a su hijo José Carlos Romero Durán. Este auto cuesta dos millones de dólares aproximadamente y para obtenerlo, el comprador debe demostrar que tiene solvencia económica para sortear dicho lujo.
- Su chofer: el chofer del líder petrolero, conocido como don Arturo, también fue señalado por tener una vida de lujos, cuando se le mostró apostando hasta 30 mil pesos en carreras de caballos.

