(11 de noviembre, 2014).- Ante la posible reelección de Raúl Plascencia como ombudsman nacional, organizaciones de sociedad civil enviaron una carta a los senadores donde explican que durante la gestión de Plascencia, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) se convirtió en un órgano que busca congraciarse con instituciones y personas que detentan el poder político.
Por su ausencia y lentitud en casos de graves violaciones a los derechos humanos, consideraron a la CNDH omisa. Además, de criticar la opacidad con que opera dicha institución, ya que los mil 500 millones de pesos que la Cámara de Diputados asigna anualmente a la CNDH, no se ha realizado mucho en favor de la protección, promoción y defensa de los derechos humanos.
Entre los firmantes de la carta se encuentran Lilia Monroy Limón, Federico Vázquez Calero y José Bautista Farías, y las organizaciones Espacio Social para el Diálogo Estratégico Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social, INCIDE Social, A. C., Observatorio de Política Social y Derechos Humanos, Católicas por el Derecho a Decidir A.C., y Sin Fronteras, I.A.P., entre otros.
Los quejosos denuncian que la CNDH se convirtió en el organismo más caro e ineficiente del mundo, por lo que, de concretarse la reelección, se interpretaría como una evidencia más más de la gran insensibilidad de los Poderes del Estado sobre el nivel de hartazgo de la población.


