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(30 de noviembre, 2013).- Las recientes revelaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE); sobre que México ha venido reduciendo la expectativa de vida o longevidad de la población, puede ser considerado el principal indicio de que la política económica de los últimos 30 años, vista como un solo paquete unificado, ha sido destructiva. Esa característica, la de disminuir la longevidad y aumentar la mortandad ha sido central en países como Rusia durante las décadas de las “reformas estructurales” en los años 90s y principios del 2000; y lo es en este momento en cada uno de los países europeos que viven la peor crisis de su historia además de la bancarrota financiera.
En México este índice aterrador se junta al crecimiento epidémico de enfermedades que causan miles de muertes por lo general prematuras como la diabetes, las enfermedades coronarias e hipertensión; la depresión y el suicidio; la obesidad y el sobrepeso etc. Ya para el 2012, después de 5 años de medidas genocidas impuestas por la Troika (el FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo), hay un total de 14 naciones europeas en las que el número de su población nacional está cayendo en términos absolutos. (El cambio en la población nacional residente es la tasa de crecimiento natural de la población, o sea los nacimientos menos los fallecimientos, además de la migración neta). La franja de naciones en las que la población está reduciéndose incluye las naciones del Sur de Europa tales como Grecia, España y Portugal, como también países del centro y el este de Europa como Bulgaria, Rumania, Hungría, y Polonia.
En el caso de Portugal e Italia, las muertes han sobrepasado los nacimientos cada año desde el 2008, y cada año el número de muertes es mayor. En Portugal, en el 2012 hubo 108,000 fallecimientos y hubo 90,000 nacimientos. En el 2013, se espera los nacimientos caigan muy por debajo de 80,000. En Italia, en el 2012 hubo 612,000 muertes, mientras que los nacimientos cayeron a 534,000.
Una razón es que la pobreza mata. En Alemania, por ejemplo, el promedio de la esperanza de vida en el 2011 era de 73.7 años para los hombres y de 80.8 para las mujeres. Sin embargo, los que se ubican en los estratos de menores ingresos (menos del 60% del ingreso promedio) vivieron un promedio de 10.8 años menos los hombres y 9.4 años menos las mujeres, que quienes se ubican el estrato de ingresos superiores.
Esto no es meramente una película de horror. Esto es internacional. Esta es la política declarada del imperio británico, para reducir drásticamente el “rebaño” humano. Esta también su política hacer esto de lo más eficiente, “reduciendo la curva” de la densidad relativa potencial de población [2] por debajo de lo que se requiere para sostener a la población total existente. Como lo declaró abiertamente Bertrand Russell en su obra de 1955, titulada Impacto de la Ciencia en la Sociedad:
“La guerra, como señalé hace un momento, hasta el momento ha sido una decepción a este respecto, pero tal vez la guerra bacteriológica resulte más efectiva. Si una Peste Negra se propagare en todo el mundo una vez en cada generación, los sobrevivientes podrían procrear libremente sin poblar el mundo demasiado. No habrá aquí nada que ofenda la consciencia de los devotos o que refrene las ambiciones de los nacionalistas. La situación seguramente no va a ser placentera ¿Y eso qué? Gente verdaderamente inteligente es indiferente a la felicidad, en especial a la felicidad de los demás”.

