I.- Defensora comunitaria y dirigente de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, del municipio de Olinalá, en La Montaña, Guerrero, Nestora Salgado García es mantenida en la cárcel por los gobiernos represores federal y estatal: de Heladio, el ex desgobernador, y de Peña-Osorio Chong; para con ella poner el ejemplo y que nadie fuera de los gobiernos se erija en defensor del pueblo. José Antonio Román (La Jornada: 20/VIII/15), nos informa que lleva dos años en prisión, sólo por venganza, pues ninguno de sus 53 acusadores se ha presentado a ratificar sus consignas. La mantienen en la cárcel con el pretexto de que sus juicios penales no han concluido. El gobierno interino y el Tribunal Superior de Injusticia de Guerrero se han coludido para retardar la impartición de justicia después de que soldados, marinos y policías la arrestaron hace dos años, pisoteando los mínimos derechos humanos de quien combatía a la delincuencia organizada; lo cual es una prueba más de que los gobernantes del país son cómplices de los delincuentes, conforme a la investigación periodística de Federico Mastrogiovanni, en su libro: Ni vivos ni muertos: la desaparición forzada en México como estrategia, de terror (Grijalbo-Proceso).
II.- Así es como son reprimidas las libertades ciudadanas. No es el nuestro ni un Estado de Derecho ni un Estado Penal, sino un Estado Represor que desde 1968 ha aumentado sus inquisiciones judiciales para desaparecer mexicanos incómodos al mal gobierno. Néstora es una defensora de su comunidad y su delito es, ante las omisiones y complicidades gubernamentales, haber aceptado la representación del pueblo para ayudarlo a deshacerse de los delincuentes. La privación ilegal de su libertad, con el visto bueno de la Suprema Corte de Injusticia desnacionalizada, es para que nadie más ose aliarse con sus compatriotas para defender su vida del terrorismo delincuencial. Por lo tanto es una presa política, tal vez acatando indicaciones federales que temen a los auténticos representantes populares; en un caso de perversión judicial por magistrados guerrerenses, los que deberían ser encarcelados por sus abusos.
III.- Con esto tratan de impedir lo que estallará por las injusticias, la impunidad de las delincuencias, la pobreza y que la Nación no tiene más representantes y defensores que quienes, como Néstora Salgado, enfrentan los abusos del poder de los gobiernos y el terror de los narcotraficantes. Tenerla en prisión alargando su proceso es hacer prevalecer la represión de que es objeto la población. Su lucha es lo que encarcelan jueces y magistrados de Guerrero con la complicidad de la Corte que sabe de la violación a sus derechos y hace como que nada sabe. La presidenta de ese tribunal, de nombre: Lambertina Galeana Marín es quien, principalmente, insiste en que la luchadora social permanezca privada de su libertad, para ver si así contienen las revueltas y rebeliones que se presentan ante las injusticias de la élite. Las Néstoras están a punto de hacer acto de presencia, mientras la lucha por liberar a la defensora guerrerense va en aumento.

