(06 de marzo, 2016).- “La ‘piratería’ ha costado al país más de 43 mil millones de pesos en 2014, aproximadamente 34% del recorte presupuestal anunciado por la Secretaría de Hacienda en 2015 y es un problema evidente en diferentes regiones de México que pone en riesgo el desarrollo económico nacional”, estableció el Instituto Belisario Domínguez (IBD).
Una investigación de la Dirección General de Análisis Legislativo (DGAL), dio a conocer que “mercado sombra” estaría ligado a las actividades que fortalecen al crimen organizado y cuya práctica ocasiona una pérdida recaudatoria de poco más de seis mil millones de pesos por la evasión al IVA.
Una de las soluciones propuestas por el estudio, es elevar sustancialmente los costos de adquirir ‘piratería’ mediante el monitoreo de las autoridades, una aplicación rigurosa de la ley y la mejora de las lagunas regulatorias que permiten la fácil comercialización nacional y transfronteriza de estos productos.
De acuerdo al Centro de Investigación para el Desarrollo, el costo por tales ilícitos representan 28% más que todo el presupuesto de ese año para el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y 34 veces más que los recursos destinados al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
Con las pérdidas por el consumo de piratería de nuestro país, de más de 43 mil millones de pesos, también servirían para financiar a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) durante todo un año.
El informe “Piratería en México y sus efectos en la sociedad”, señala que es una práctica más visible en nuestro país que en otras naciones; las diferentes copias apócrifas de múltiples productos pueden ser adquiridas en la vía pública, fácilmente accesible a los consumidores.
También señala que las prendas de vestir que se consumen en el mercado, tienen su origen en el contrabando y la piratería, con una pérdida estimada de nueve mil 451 millones de dólares en el sector; a su vez el delito ocasionó la desaparición de siete mil puntos de venta de música original y el despido de 29 mil 500 trabajadores.
Y es que ocho de cada 10 películas que se compran en México son apócrifas, lo que inhibe la producción cinematográfica nacional y genera pérdidas calculadas en 340 millones de dólares; y el valor de la tecnología de la información ilegal en el sector manufacturero asciende a cinco mil 700 millones de pesos.
De acuerdo al texto, del primero de agosto de 2014 al 31 de agosto de 2015, la Procuraduría General de la República registró dos mil 845 averiguaciones previas iniciadas en el fuero federal por presumibles ilícitos en materia de derechos de autor y propiedad industrial, de las cuales 556 eran previstos en el Código Penal Federal y dos mil 289 fueron sancionados conforme a la Ley de la Propiedad Industrial.
Una encuesta realizada por el IMPI reveló que 48% de los encuestados respondió que en el último año adquirió algún producto apócrifo, 5% adquirió al menos una vez medicamentos falsificados, 9% bebidas adulteradas, 22% cigarros apócrifos.


