Roberto Sandoval Castañeda, exgobernador priista de Nayarit, volvió a pisar el banquillo de los acusados. Por segunda ocasión, un juez federal lo vinculó a proceso por su probable participación en operaciones con recursos de procedencia ilícita que superan los 156 millones de pesos.
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que el pasado 11 de septiembre un Juez de Control determinó abrirle un nuevo proceso, luego de una audiencia maratónica de casi 48 horas. La decisión se dio tras el cumplimiento de un amparo ganado por el exmandatario, que obligó a reponer la audiencia inicial y a emitir una resolución debidamente fundada.
El expediente que no cierra
La FGR presentó los argumentos que lo señalan como responsable de operaciones financieras ilegales. Tras escucharlos, el juez concluyó que había “indicios razonables” para atribuirle el delito. Por ello, Sandoval permanecerá bajo la medida cautelar de prisión preventiva justificada en el Cefereso número 4 “El Rincón”, en Tepic, Nayarit.
Este nuevo revés judicial se suma a otra causa penal por corrupción. Apenas el 9 de septiembre, la Fiscalía de Nayarit confirmó un fallo condenatorio en su contra por el delito de falsificación y uso de documentos falsos.
Estados Unidos ya lo había marcado
La sombra de Sandoval traspasa fronteras. En 2019, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo sancionó bajo la Orden Ejecutiva 13818, acusándolo de corrupción, desvío de bienes estatales y de recibir sobornos del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), del Cártel de los Beltrán Leyva y de la red criminal de Raúl Flores Hernández, ligado a Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Las sanciones no solo lo alcanzaron a él: su esposa y dos de sus hijos fueron señalados como cómplices por mantener bienes ilícitos a su nombre. Entre las propiedades bajo sospecha se encontraban desde una carnicería y una tienda de ropa, hasta una fundación inmobiliaria.
En 2020, la embajada estadounidense informó que ni él ni su familia inmediata podían obtener visas para entrar a ese país.
De la política al descrédito
Gobernador de Nayarit entre 2011 y 2017, Sandoval prometió un gobierno de resultados, pero hoy carga con procesos por corrupción, lavado de dinero y vínculos con el crimen organizado. Los expedientes se acumulan y el futuro judicial del priista se escribe, cada vez más, tras las rejas.


