(11 de noviembre, 2014).- “Lo que hoy vivimos es una situación extremadamente crítica que provocará la ruina económica de poco más de tres millones de agricultores mexicanos y la cancelación de las esperanzas de progreso y de prosperidad en una gran parte de las comunidades rurales de nuestro país”, advirtieron productores agrícolas a Enrique Peña Nieto.
Con una marcha de la Estela de Luz a la residencia oficial de Los Pinos, exigieron a Peña el establecimiento de un precio “objetivo” para los productos agrícolas, que permita cubrir costos de producción, de financiamiento y que pueda garantizar una utilidad suficiente para asegurar mejores condiciones de vida de las familias de los agricultores.
Sin embargo, ésta sólo fue una de las ocho exigencias mínimas que mediante una carta, el denominado Movimiento en Defensa del Territorio y el Derecho a la Alimentación solicitó al gobierno federal resolver, ya que dijeron, Peña Nieto “ya tenía conocimiento de la gravedad nacional e internacional que se vivía en materia de precios agrícolas”; no obstante, el titular del ejecutivo federal, no generó ningún programa extraordinario ni una red de protección.
“Por el contrario, decidió mandar un presupuesto inercial y dejar sin recursos suficientes a los programas de comercialización de granos. También decidió dejar intacto el esquema de acopio y comercialización que únicamente ha beneficiado a un puñado de empresas que se apoderan de la mayor parte de los recursos públicos y permitió el abuso de los distribuidores de los insumos que son esenciales para la producción de los alimentos y el desarrollo del trabajo agrícola”.
Por ello los campesinos exigieron duplicar los ocho mil millones de pesos propuestos por el priista para cubrir las exigencias presentadas en el ciclo primavera-verano y las que surgirán en el otoño-invierno.
Al salir de la reunión, Alfonso Ramírez Cuéllar, dirigente de la organización campesina El Barzón, señaló en entrevista para Revolución TRESPUNTOCERO que por parte del gobierno federal “no hay absolutamente ninguna propuesta concreta para garantizar que en el nuevo presupuesto se va a asignar los recursos necesarios para enfrentar la crisis de precios”.
Ante este panorama, Cuéllar dijo que no aceptaron continuar en la reunión con subsecretarios de distintas dependencias, acordando de este modo que será el gobierno federal quien en las próximas horas “buscará agendar una reunión entre productores y el secretario de Gobernación –Miguel Ángel Osorio Chong— para establecer una mesa de trabajo. Dijeron que nos llamarían para ya definir el día y la hora”.
No obstante, entre sus demandas también se encuentran la erradicación de la concentración, y preponderancia oligopólica que mantienen empresas en la fase de acopio, comercialización, producción y distribución de insumos; así como poner en marcha un programa integral que permita reducir los costos de producción y acceder a precios justos en combustibles, energía eléctrica, agua, semillas, fertilizantes, maquinaria y recursos de crédito, seguro y financiamiento.
La constitución de un nuevo competidor como entidad pública que vigile desde el acopio hasta la distribución de los productos fue otra de las demandas de los productores, quienes urgieron especial atención al problema de la roya del café, hongo que afectó las cosechas en Veracruz en un 85 por ciento, mientras que en Chiapas fue del 60 por ciento.
“Las medidas que le estamos proponiendo y demandando constituyen las acciones impostergables para enfrentar la emergencia y evitar que un número mayor de mexicanos y grandes zonas del país resulten severamente perjudicados por la destrucción productiva y el golpe a los ingresos de los productores y consumidores”, aseguraron los campesinos.
Fueron distintas organizaciones quienes se sumaron a este llamado, entre ellas El Barzón, Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina, la Central Campesina Cardenista y el Frente Popular Francisco Villa México Siglo XXI.
“En los más de dos años de su gobierno, los golpes a la economía de nuestras familias y de nuestras unidades de producción han sido muy profundos. Nos duele la indiferencia y el abandono del gobierno. Pero el reclamo mayor se debe a que todas las instancias y dependencias públicas sigan actuando bajo una inercia desesperante como si no pasara absolutamente nada”, indicaron.
Ramírez Cuéllar destacó que la presión ejercida por parte de los productores no sólo se llevó a cabo en la Ciudad de México, pues las movilizaciones ocuparon distintas sedes de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
“Se tomaron varias oficinas en todo el país, algunas de ellas permanecen todavía cerradas como en Zacatecas, Chihuahua, Sinaloa y Durango”, precisó.
Por último, demandaron respuesta a sus propuestas de acciones “para la transformación de la política pública al campo, presentadas ante la Secretaría de Gobernación desde el 26 de julio”, así como justicia para miembros de sus organizaciones que han sido asesinados en el estado de Veracruz, Eduardo de Sello Luján y Raúl Aguirre Andrade.



