(10 de Febrero, 2016).- Reporteros y comunicadores de los municipios de Córdoba y Orizaba, Veracruz, demandaron a los gobiernos de Javier Duarte y de Enrique Peña Nieto detener la masacre que se ha desatado en los últimos cinco años contra los periodistas en la entidad, donde han sido asesinados 17 trabajadores de los medios de comunicación.
A través de una carta que publicaron en conjunto, los comunicadores cuestionaron a las autoridades federales y estatales la falta de seguridad y garantías para ejercer su trabajo informativo, pues en la presente administración de Javier Duarte se han presentado varios decesos de periodistas, a quienes el gobierno estatal acusa de tener nexos con el crimen organizado.
Los reporteros cuestionaron cómo los grupos criminales vulneraron los blindajes militares instalados en la frontera entre Veracruz y Puebla, luego del asesinato de la reportera Anabel Flores.
“¿Cómo se puede circular con una persona secuestrada por una ciudad, con hombres armados y con uniformes parecidos a los policíacos?” refirió uno de los cuestionamientos de los trabajadores de los medios de comunicación.
“Creemos que el gobierno de Veracruz está permeado por la delincuencia y antes dudábamos que Puebla estuviera contaminada, pero ya vemos que sí” detalló otro de los lineamientos que especificó la carta.
“Exigimos que dejen de criminalizar a los periodistas asesinados y dejen también de transgredir a la libertad de expresión en Veracruz. Criminalizar a las compañeros asesinados es una estrategia realmente cobarde por parte de quienes están obligados en investigar y no en fabricar pruebas en contra de quienes no pueden rebatir las calumnias de este mal gobierno” añadió el comunicado de los periodistas.
“Exigimos que paren esta estúpida masacre que han ejecutado en contra del periodismo en Veracruz de parte de este desgobierno. Que paren esta pesadilla que todos ustedes están provocando en toda la entidad veracruzana. ¿No quieren que escribamos tragedias?, Dejen de provocar tragedias” culminó el comunicado de la carta.
El gobierno de Veracruz ha señalado que la reportera Anabel Flores tenía nexos con el crimen organizado, misma hipótesis que ha manejado con todos los comunicadores asesinados en la gestión de Javier Duarte.


