- La Presidenta Claudia Sheinbaum señala a medios y sectores que buscan colocar a México en la disputa electoral estadounidense; rechaza versiones sobre apoyo mexicano a una intervención y sentencia: “No somos ni piñata ni asunto de los estadounidenses”
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que medios y determinados sectores políticos intenten convertir a México en un factor de las elecciones de noviembre en Estados Unidos, mediante la difusión de información que calificó como “sin sustento” y proveniente de fuentes dudosas sobre un supuesto respaldo de mexicanos a una intervención estadounidense en territorio nacional.
Durante la Mañanera del Pueblo de este lunes, la mandataria sostuvo que este tipo de publicaciones pueden tener repercusiones dentro del país, pero advirtió que el objetivo principal sería incidir en la discusión política estadounidense. Frente a ello, defendió que los comicios del vecino del norte deben resolverse exclusivamente a partir de sus asuntos internos y no utilizando a México como elemento de campaña.
“Uno, ya lo he dicho aquí, querer que México sea factor en la elección de Estados Unidos de noviembre porque este tipo de notas que no tienen sustento, por lo menos su fuente es dudosa, impactan, pueden impactar en México, aunque no tanto la verdad, porque pues es tan absurda que realmente no impactar pero quieren impactar en Estados Unidos. Eso es lo primero”
“No somos ni piñata ni asunto de los estadounidenses”
Sheinbaum fue todavía más contundente al defender la soberanía mexicana y rechazar cualquier intento de utilizar al país dentro de la disputa electoral estadounidense.
La Presidenta recordó la profunda relación entre ambas naciones, incluida la presencia de alrededor de 40 millones de mexicanos en Estados Unidos, muchos de ellos con doble nacionalidad. Sin embargo, dejó claro que esa integración no convierte a México en un asunto electoral de Washington.
“Y como siempre hemos dicho, el tema de la elección de Estados Unidos, que la definan allá, México no tiene por qué ser factor en su elección. No somos ni piñata ni asunto de los estadounidenses. Colaboramos, coordinamos, hay 40 millones de mexicanos allá, muchos de ellos con doble nacionalidad y obviamente tenemos mucho en común. Pero la elección de Estados Unidos se define por la problemática de Estados Unidos y en todo caso qué planteamientos tienen. Ese es nuestro punto de vista. Eso primero”
El señalamiento presidencial responde particularmente a información sobre una supuesta aceptación entre sectores de la población mexicana de acciones militares estadounidenses dentro del territorio nacional, incluidas operaciones contra laboratorios de drogas y objetivos relacionados con organizaciones criminales.
Sheinbaum cuestionó tanto el sustento de esas versiones como la intención política detrás de su difusión, especialmente cuando son retomadas por medios mexicanos y colocadas dentro de la conversación pública en vísperas de las elecciones estadounidenses.
Comando Norte reconoce coordinación mientras otros hablan de intervención
La mandataria puso además sobre la mesa una contradicción: mientras algunas voces presentan la relación bilateral en materia de seguridad como insuficiente para justificar una eventual intervención, el propio Comando Norte de Estados Unidos ha destacado la coordinación existente con México.
Sheinbaum relató que incluso consultó el asunto con el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional después de conocer el posicionamiento estadounidense.
“Segundo, esta idea de algunos sectores, de algunos, porque fíjense, poquito después salió una nota, le preguntaba hoy al general secretario porque sale una nota del Comando n Norte, diciendo que la coordinación con México es extraordinaria. El comando norte es el ejército de Estados Unidos. Entonces, el ejército de Estados Unidos dice, nos coordinamos muy bien con México. la sacan ellos. Y según esta nota, está muy mal el trabajo que se hace en México está terrible. Todo lo que han dicho y por lo tanto, Estados Unidos debería intervenir en México, pero además los mexicanos están de acuerdo. Y luego sacado en un medio nacional. Entonces es parte de esta información entre comillas que lo único que busca es provocar internamente”
El contraste es central en el argumento presidencial: una instancia militar estadounidense reconoce públicamente una coordinación positiva con México, mientras paralelamente circulan versiones que presentan un escenario de fracaso y colocan una eventual acción unilateral estadounidense como alternativa.
Sheinbaum rechaza que mexicanos quieran una intervención extranjera
La Presidenta también cuestionó la idea de que exista un respaldo significativo dentro de México para permitir una intervención militar extranjera.
Sostuvo que la “gran mayoría” de las y los mexicanos rechaza una intervención, debido tanto a la historia del país como al arraigo del sentimiento nacionalista y la defensa de la soberanía.
Para Sheinbaum, presentar una supuesta aceptación social de acciones estadounidenses dentro del territorio mexicano forma parte precisamente del relato que determinados sectores buscan instalar en la discusión pública.
“¿A quién le interesa (…) difundir que los mexicanos tienen otra opinión? Pues a algunos sectores de Estados Unidos”
La mandataria insistió en que México mantiene disposición para trabajar conjuntamente con Estados Unidos, particularmente ante problemas compartidos, pero bajo límites claramente establecidos: cooperación institucional sin entregar capacidad de decisión sobre territorio mexicano.
Coordinación sí; subordinación e intervención, no
Sheinbaum volvió así a fijar la posición que su administración ha mantenido frente a Washington: México puede coordinar acciones con Estados Unidos, pero no aceptará subordinación, injerencia ni operaciones unilaterales dentro del país.
“Nosotros siempre lo vamos a defender: que no haya intervención, que no haya injerencia, que solamente hablemos de coordinación, y además sin subordinación”
La postura presidencial coloca dos límites en momentos en que Estados Unidos se encamina hacia sus elecciones de noviembre: México no permitirá que una eventual intervención extranjera sea normalizada como opción política y tampoco acepta ser convertido en instrumento de la disputa electoral estadounidense.
Frente a versiones que plantean incluso un supuesto respaldo mexicano a operaciones estadounidenses dentro del territorio nacional, Sheinbaum sostuvo que la cooperación bilateral continuará bajo respeto a la soberanía, mientras las elecciones de Estados Unidos deberán definirse por sus propios problemas y propuestas:
“No somos ni piñata ni asunto de los estadounidenses”.









