(01 de noviembre, 2015).- La Guardia Costera de Grecia informó que 11 migrantes, entre ellos cuatro bebés, murieron luego de que la pequeña embarcación inflable en la que viajaban al menos 50 personas, se estrellara contra las rocas de la isla de Samos, antes de que pudieran desembarcar, a menos de seis metros de la orilla.
Los guardacostas detallaron que el incidente se registró en las primeras horas de este domingo y que los cuerpos de cinco mujeres, dos niños y cuatro bebés ya fueron recuperados; 13 personas más lograron sobrevivir, en tanto que la autoridad portuaria organizó una operación con buzos y varias embarcaciones privadas para localizar a varios desaparecidos.
Pasado el mediodía, al norte de Turquí, frente a la costa de Agothonis, otro barco que transportaba refugiados y migrantes volcó, dejando como saldo a dos personas fallecidas y otras tres pudieron ser rescatadas con vida. De acuerdo a testimonio de varios sobrevivientes, el barco –que transportaba a 15 personas- se hundió aproximadamente media hora después de haber dejado la costa.
De acuerdo a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en lo que va del año, más de 700 mil inmigrantes y refugiados han llegado a Europa a través del Mar Mediterráneo, pero alrededor de tres mil 250 no tuvieron la misma suerte, pues murieron o desaparecieron durante su travesía.
Las costas griegas son el principal punto de entrada para miles de refugiados procedentes de Medio Oriente y África, que buscan dejar atrás los conflictos en sus respectivos países. Una vez en Europa, los migrantes avanzan hacia el norte por los Balcanes para llegar a Eslovenia y Austria, punto de partida hacia Alemania, Suecia o Noruega.

