El gobierno de Estados Unidos anunció una pausa temporal en los ataques dirigidos a instalaciones energéticas iraníes, como parte de un intento por avanzar en las conversaciones diplomáticas entre ambas naciones.
De acuerdo con el propio Donald Trump, la suspensión tendrá una duración de 10 días y responde a una solicitud realizada por el gobierno iraní en el contexto de las negociaciones en curso.

El mandatario detalló que durante este periodo se mantendrán abiertos los canales de diálogo, y aseguró que las conversaciones avanzan de manera favorable, pese a versiones difundidas en medios que apuntan a lo contrario.
Esta pausa ocurre en un escenario donde los ataques a infraestructura energética han sido un punto crítico en el conflicto, por lo que la medida podría representar un intento por reducir la confrontación en el corto plazo.


