(26 de mayo, 2016).- James Cavallaro, presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), denunció, durante una reunión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), que la actitud del gobierno de Enrique Peña Nieto no es la de un país comprometido con la defensa de garantías básicas.
Durante la reunión asistió el embajador mexicano en Estados Unidos, Luis Alfonso de Alba, quien cuestionó la eficacia procesal de la CIDH; a lo que detalló Cavallaro en entrevista con Reforma que lo que hace el mecanismo internacional es “casi milagroso” ya que sólo cuentan con 32 abogados para 35 países, mientras que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en México tiene más de mil funcionarios.
“Nos están asfixiando financieramente y a la vez exigen productividad, ¡por favor! Este año y el año pasado México no ha hecho ninguna contribución voluntaria a la CIDH, la eficiencia es producto de la falta de recursos designados por los Estados, entre los cuales México se destaca”, señaló.
México sólo entregó para 2015 y 2016 2 millones de dólares exclusivamente para el funcionamiento del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) por la investigación del caso Ayotzinapa, pero su aportación voluntaria con la CIDH no la realizó, mientras que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) aseguró que ha pagado sus cuotas obligatorias.
En lo que refiere al mecanismo de seguimiento propuesto por el GIEI, la CIDH recalcó que “si no hay voluntad ni recursos, no se podrá tener un mecanismo”, ya que “México tiene que permitir visitas oficiales de la Comisión, pero también tendría que apoyar financieramente al mecanismo y tiene que garantizarle condiciones mínimas para efectuar visitas de acuerdo con las normas y prácticas de la Comisión”.
“La Comisión sólo puede funcionar, y todo el mundo lo sabe, con las contribuciones voluntarias, que México no ha hecho los últimos años”, concluyó para dicho medio, Cavallaro.
Foto: CIDH


