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(4 de julio, 2014).- En lo que va del año han sido detenidos por la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos 46 mil 188 menores que llegaron a ese país sin sus padres, lo que habla de un crecimiento desmedido, indicó El Colegio de la Frontera Norte (El Colef).
Según investigaciones del Observatorio de Legislación y Política Migratoria de El Colef, 11 mil 577 son mexicanos; 13 mil 282 son hondureños; 11 mil 479 guatemaltecos y nueve mil 850 provienen de El Salvador.
El órgano de estudios superiores refirió que el total de menores centroamericanos detenidos en 2014, equivale al 45 por ciento de las deportaciones de menores hechas en los últimos cinco años; en 2009, se reportaron tres mil 304 detenidos.
Existen registros que en 2010 fueron detenidos cuatro mil 444 menores; en 2011, tres mil 933; para 2012, la cifra aumentó a más del doble respecto al año anterior, con 10 mil 146 deportaciones, y a partir de este año incrementó de manera exponencial, anotó.
La institución académica y de investigación apuntó que en 2013 los registros arrojaron que hubo 20 mil 805 menores detenidos, y para mayo de 2014 fueron 34 mil 611 menores migrantes en las referidas condiciones.
“Las cifras crean alarma, ya que el crecimiento exponencial de los menores centroamericanos no acompañados detenidos por la Patrulla Fronteriza en 2013 y 2014, supera los mil”, expuso el Colegio de la Frontera Norte.
Especificó que de Honduras emigraron en el referido periodo, 20 mil 029 de estos menores; de El Salvador, fueron un total de 15 mil 840, y de Guatemala sumaron 19 mil 547. Indicó que por ley, los menores centroamericanos luego de ser detenidos por la Patrulla Fronteriza, son enviados antes de las 72 horas con personal de la Oficina de Refugiados (ORR) de Estados Unidos, para ser procesados como refugiados.
Agregó que entre mayo y junio en Estados Unidos se desató una crisis debido a la cifra de menores detenidos, pues la ORR tiene la responsabilidad de cuidar temporalmente a los menores no acompañados, protegerlos y ayudarlos a encontrar a su familia.
Anotó que el pasado 12 de mayo la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) reconoció haberse generado una crisis y declaró un nivel de contingencia y alerta de Nivel IV, el más alto para el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS).
Añadió que a partir de ahí, el DHS destina recursos a oficinas de Texas para atender a los menores, pero ante la incapacidad de atención de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, traslada a grupos de niños a instalaciones improvisadas en Texas y Arizona.
La investigadora de El Colef, Alejandra Castañeda aseguró que la situación se polarizó al dispararse al doble la cifra de menores migrantes tan sólo de un año a la fecha, índice parecido al registrado entre 2000 y 2013.
Refirió que una característica de los menores deportados de Estados Unidos, es que los niños mexicanos son devueltos al país de manera casi inmediata, a diferencia de los que proceden del centro del continente.
Estos últimos menores, dijo, constituyen en la actualidad un problema complejo porque éstos no pueden ser deportados a México, sino a sus países de origen, y su número ha ido en aumento, por lo que han tenido que ser reubicados desde donde son resguardados. Estos grupos de niños y adolescentes quedan bajo el resguardo de la Patrulla Fronteriza hasta las 72 horas que marca la Ley, y de ahí son trasladados a la oficina de refugiados del departamento de Salud, donde permanecen alrededor de mes y medio.
Después, o son encausados con algún consanguíneo o familias de manera temporal en lo que se resuelve la situación migratoria, generalmente para ser repatriados a su país de origen vía aérea, donde son entregados a las autoridades correspondientes.
Aclaró que los menores son separados de los adultos antes de ser enviados a espacios de transición como albergues, aunque existe el problema de que éstos ya sobrepasaron su capacidad y los han estado enviando a bases militares como una solución de emergencia.
“El volumen de los menores migrantes se duplicó en tan sólo algunos meses y ante lo inusitado del caso, las autoridades estadunidenses no se encontraban preparadas para afrontar una situación como ésta”, anotó.
Refirió que algunos organismos de apoyo a los menores migrantes e investigadores que siguen estos casos y están a la espera sobre si Estados Unidos cambiará sus protocolos de atención, debido a la reacción suscitada en los medios públicos y políticos.
“Hay organizaciones internacionales en Estados Unidos que están preocupados por el tema de los menores, así como organismos de México y Centroamérica pendientes de la reacción de los gobiernos y lo que harán para ir a la vanguardia en estos temas”, expuso.
Menores migran para escapar de la violencia
La última semana El Paso, localidad del sur de Texas, ha recibido un creciente número de migrantes para ser procesados, revelaron organizaciones de ayuda a indocumentados quienes explicaron que la principal motivación de los viajeros es huir de la violencia de sus países de origen.
Rubén García, director de Casa Anunciación, una de las entidades locales que asiste a los inmigrantes, relató cómo una de las madres de familia, de Centroamérica, le compartió que la decisión de inmigrar la tomó porque las pandillas ya querían llevarse a su hijo de 13 años.
‘Lo que hacen es que (las pandillas) piden una cuota y cuando ya no se puede pagar, les dicen: dame a tu hijo’, dijo García sobre la violencia por la que pasan algunos inmigrantes.
Según informes, otro de los factores también ha sido los rumores que dicen les serán otorgados permisos de estancia al llegar, estas versiones han sido desmentidas por el gobierno estadounidense. Con base en el patrón que se ha visto previamente, cuando estas unidades de familias llegan a El Paso, son recibidas por la Patrulla Fronteriza para ser procesados para su remoción. Luego son transferidos al ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), donde se determina la custodia de los menores, caso por caso. Y se decide si serán liberados bajo palabra en espera de su cita en la Corte de migración, como ha estado pasando, debido al sobrecupo.
‘Una vez que terminan el proceso en ICE, nos hablan y nos dicen viene una camioneta con tantas personas’, explicó García. Ante la situación de la liberación bajo fianza personal, organizaciones e iglesias locales han asistido para recibir a los grupos por el tiempo que necesiten con albergue, alimentación, ropa, apoyo y orientación para su transporte.
Se ha informado que la gran mayoría se traslada a otros puntos de Estados Unidos, donde cuentan con parientes o amigos, con quienes se quedan a esperar que llegue su turno ante la Corte.
“Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos está realizando más arreglos para transportar adultos con niños del Valle del Río Grande a los sectores de Laredo y El Paso en Texas y en San Diego y en los sectores del Centro en California.
El movimiento permitirá a la Patrulla Fronteriza, ayudar en las zonas menos congestionadas en el procesamiento de las unidades familiares del sur de Texas, donde estamos viendo una afluencia de migrantes que cruzan la frontera”, informó CBP.
“La transferencia de los inmigrantes entre los sectores de la Patrulla Fronteriza se produce de forma regular para permitir que la CBP maneje los flujos y la capacidad de procesamiento”, agregó.
Previamente, el 14 de junio, otro grupo arribó a El Paso; entre las unidades familiares se encontraban 110 niños con menos de 10 años de edad acompañados de mamá o papá. Las unidades que fueron liberadas, partieron.
El pasado 7 de junio se confirmó la llegada de dos aviones con 270 inmigrantes indocumentados también del sur de Texas a El Paso: fueron procesados y liberados bajo palabra. El 100 por ciento del grupo tenía un lugar a dónde ir.
La mayoría han sido de Centroamérica, específicamente, de Honduras. Recientemente se anunció que un centro de detención sería abierto en Artesia, Nuevo México; se dijo que sólo albergará a niños capturados junto a su madre o algún familiar.
Este centro se dice se enfocará en deportar a los inmigrantes de una manera más rápida. Aún no se ha informado si se trasladará a dicho centro a grupos que sean enviados a El Paso.
Recaudan fondos para asistir a niños migrantes
La Asociación Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC, por sus siglas en inglés), inició una campaña de recolección de fondos en América Latina, para asistir a niños migrantes en la frontera México-Estados Unidos.
En el llamado de la organización de migrantes, con sede en Chicago, Estados Unidos, su director ejecutivo, Óscar Chacón, indicó que miles de menores migrantes no acompañados son retenidos en “improvisados campos de detención, lo cual constituye una verdadera crisis humanitaria”.
Muchos de esos menores, añadió, son refugiados de Centroamérica, víctimas por un lado, de la fallida política exterior y migratoria de Estados Unidos y, del otro, de “la creciente epidemia del crimen organizado en la región”.
Para Chacón esa situación es una verdadera crisis regional, pues mientras algunos niños se refugian en países vecinos como Costa Rica y Belice, la mayoría cruza la “peligrosa” ruta por México, para tratar de llegar al pretendido “paraíso”: Estados Unidos.
Desde hace más de un año, miembros de NALACC fueron alertados de dicha situación por lo que incluso viajaron a Guatemala, Honduras y El Salvador para involucrar a los gobiernos locales en la solución del problema, refirió.
“Tristemente nuestras advertencias fueron ignoradas por los tomadores de decisiones y hoy se ha llegado a esta situación”, lamentó al reiterar el llamado de NALACC a la administración estadunidense a modificar su política de deportaciones e instrumentar acciones humanitarias para proteger a los niños migrantes no acompañados.
En su consideración, la situación está lejos de resolverse mediante la estrategia emprendida por el gobierno de la Unión Americana de endurecer la frontera y militarizarla.
Por ello, NALACC busca fondos para prestarle ayuda humanitaria a estos niños, pues “ignorar el problema no hará que desaparezca”. No se trata, dice, de una situación que haya aparecido de la noche a la mañana y tampoco se resolverá así. Los donativos (entre 10 y 25 dólares mensuales), explicó Chacón, se usarán para ayudar a estos niños, pues “esta grave crisis humanitaria continuará igual, una vez que las cámaras (es decir el interés que ha causado el tema), se hayan retirado de los improvisados campos de detención”.
Urge rescatar a menores migrantes de la delincuencia: legislador
Los Congresos de Estados Unidos, así como de México han levantado la voz ante el problema de los menores migrantes “no acompañados” ante la crisis humanitaria que debe ser atendida con urgencia a nivel regional.
Para el senador mexicano del Partido Acción Nacional (PAN), Carlos Romero Hicks, la actual crisis de menores es un “reflejo de la pobreza y la violencia que se vive en los países centroamericanos expulsores de estos niños como es el caso de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, entre otros”, mencionó mediante un comunicado.
El presidente de la Comisión de Educación del Senado señaló que ese tipo de migración de niños implica la atención a sus derechos humanos.
“Estamos ante un escenario inédito donde están viajando acompañados por personas que hacen explotación o tráfico de sus personas (traficantes) y están cayendo en redes de delincuencia organizada”, expuso.









